* Tras ser encañonado por el chofer del presidente, José Luis Gallegos  

 

Rogelio Agustín

 

El ex coordinador de los Diálogos por la Paz, Javier Morlet Macho analiza la posibilidad de renunciar a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), tras ser encañonado y amenazado de muerte con una pistola por el chofer del presidente, José Luis Gallegos Peralta.

Morlet Macho, aclaró que no está en el ánimo de generar un escándalo mediático a partir del hecho, sin embargo, refirió que son muchas las personas que le han llamado para preguntar por su estado de salud, luego de lo sucedido el mediodía del jueves en las oficinas de la CEAV, en la parte sur de la capital de Guerrero.

“Fui echado de manera denigrante de mi oficina; la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, en mi encargo como comisionado por la fuerza, a empujones y a punta de pistola”, refirió.

Comentó que él se encontraba trabajando en la redacción del acta de la sesión de Pleno del miércoles 5 de abril, aproximadamente a las 11:40 horas el presidente de la CEAV, José Luis Gallegos subió hasta la oficina y le ordenó retirarse, ya que debía renunciar al cargo.

“Yo le contesté que no debía ser así, el dijo que eso debe ser una consecuencia de la renuncia de la otra comisionada, Mariana Jaimes, quien recientemente se incorporó a la estructura del gobierno estatal”.

Recordó que el nombramiento de los integrantes de la CEAV es una facultad del Congreso local, de tal suerte que un comisionado no puede solicitar la renuncia de otro, razón por la que el planteamiento resultaba absurdo.

“Como me negué a desalojar las oficinas, entonces entró gente extraña para mi, sé que uno de ellos es su chofer y me obligaron a salir por la fuerza; a empujones, golpes y también a punta de pistola”.

Explica: “Yo obviamente me defendí y me opuse a ser expulsado, no tenía porque ser expulsado de mis oficinas por gente desconocida y estaba ante un acto completamente ilegal, opuse resistencia y como dos muchachos no pudieron sacarme fue que el chofer sacó la pistola y logro intimidarme”.

Remarcó: “El chofer pegó la pistola a mi cuerpo, estaba todo el personal de la Comisión de Víctimas, aunque muchos no quieren declarar porque tienen miedo”.

Explicó que el presidente de la CEAV no ha querido presentar ante el Pleno un informe puntual respecto a como maneja las finanzas, los criterios bajo los que se contrata al personal y como se definen los casos en que se requiere llegar a la reparación del daño, lo que implica la asignación de ayuda a las víctimas.

Indicó que las decisiones trascendentales se deben tomar por norma de manera colegiada, manejar las cosas de forma unilateral y personal rompe con la ley que rige a la CEAV.

Indicó: “Se puede decir, que la CEAV en estos momentos es solamente un área, una extensión del despacho jurídico del licenciado Gallegos, quien tampoco toma en cuenta que la ley le prohíbe que mientras sea integrante de la Comisión, o puede trabajar en otra cosa, tampoco se puede desempeñar como abogado postulante, ya que se genera un conflicto de intereses”.

Sostuvo que el presidente Gallegos Peralta sigue al frente de su despacho jurídico, además de que se asume como representante legal de empresas de la Iniciativa Privada y de organismos públicos, lo que a todas luces constituye una irregularidad.

 

Renuncia en puerta

 

Javier Morlet Macho reconoció que tuvo miedo de que al chofer se le escapara un tiro, ya que en la oficina había por lo menos 20 personas, la mayoría familiares de víctimas de diferentes delitos.

“He leído que las pistolas son muy sensibles cuando tienen la bala en la recámara y la verdad es que si tuve miedo, no solo por mi, si no por la gente que estaba en el lugar, seguramente denunciando algún atropello y lo que menos esperaba era ver un cuadro como ese”.

Anticipó que esperará que las autoridades trabajen en el desahogo de la denuncia penal que ya presentó por el hecho, de lo que existen muchos testigos.

También reconoció que por miedo, los empleados y ciudadanos no grabaron lo que estaba sucediendo, pese a que él lo solicitó en más de una ocasión.

Independientemente del curso legal que tome la querella, Morlet señaló que analiza la posibilidad de renunciar al cargo de comisionado para la Atención a Víctimas, ya que no hay condiciones para trabajar con el actual presidente.

Entre las razones por las que el abogado José Luis Gallegos insiste en manejar el organismo de manera unilateral, está el hecho de que ha logrado hacer negocios para el beneficio personal.

Como ejemplo, dijo que una casa de su propiedad la habilitó como oficina de la CEAV en el puerto de Acapulco, lo que le permite pagarse a sí mismo la renta.

No existe hasta la fecha una nómina con un tabulador autorizado, de tal manera que los salarios de los trabajadores se asignan al criterio del actual presidente.

Independientemente de que deje la CEAV, Javier Morlet refiere que seguirá trabajando en la atención a víctimas del delito, lo que ha hecho de manera independiente desde antes de que se creara dicho organismo.

Comentó que el se desempeña como economista, ha sido un empresario exitoso y su trabajo se ha realizado siempre desde la trinchera social.

“Yo no soy un burócrata que esté aferrado a un puesto, mi vida no vale un cargo público y por esa razón analizo la posibilidad de presentar mi renuncia, me preocupa también lo que pueda pasarle a mi familia”.      

No descartó la posibilidad de que haya una campaña de desprestigio en su contra, ya que el actual presidente de la CEAV es asesor legal de varias empresas informativas de la entidad.

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