Ni el gobierno estatal ni el Congreso han intervenido en la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), en donde el consejero Javier Morlett Macho fue expulsado a punta de pistola por el chofer del presidente, José Luis Gallegos Peralta.
La jornada del jueves 6 de abril, Morlett Macho, integrante de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) fue echado de su oficina por orden del presidente del organismo, José Luis Gallegos Peralta.
Como Morlett Macho se resistió bajo el argumento de que no había ninguna razón para sacarlo de esa manera, el chofer del presidente del organismo sustrajo una pistola y se la pegó al cuerpo, lo que convenció al consejero de retirarse.
El hecho derivó en una denuncia penal presentada por Morlett ante el Ministerio Público del Fuero Común (MPFC) de Chilpancingo, instancia en la que dijo, confía en que habrá una investigación seria, que permita establecer el nivel de responsabilidad jurídica que hay en el chofer, el presidente de la CEAV y por lo menos dos personas más que participaron en la agresión.
El consejero agraviado, sostiene que lo sucedido la jornada del jueves, no es más que la consecuencia de una serie de hechos que no han permitido que al seno de la CEAV haya un trabajo institucional adecuado, pues el presidente pretende trabajar de manera unilateral, sin tomar en cuenta a los demás.
Recordó que de acuerdo a lo que establece la ley, la CEAV es un órgano autónomo, cuyas decisiones se deben tomar de manera colegiada, tras una deliberación sustentada en los elementos que se tengan para definir los apoyos que se deben canalizar a las víctimas que ahí recurren.
Sin embargo, destacó que el presidente Gallegos Peralta ha optado por decidir todo de manera unilateral, utilizando además a la CEAV como una extensión de su despacho jurídico, razón por la que el Congreso local debe mostrar interés por lo que ahí sucede.
Dada la cantidad de víctimas que se generan en el estado de Guerrero, Javier Morlett refiere que perder el tiempo con un funcionario como José Luis Gallegos es algo completamente innecesario.
Aunque él casi da por hecho que dejará la CEAV por medio de una renuncia, consideró importante que en el Congreso y la administración estatal valoren lo que pasa en la Comisión Ejecutiva, ya que dicho órgano debe ser útil para resolver un problema que es muy grave, no para complicar las cosas de manera innecesaria.

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