Plazo de 48 horas para que la FGE reporte avances en el crimen del dirigente del PRD-Guerrero

0
1227
  • Ya se les acabó el periodo de gracia, dice la secretaria general del CEN, Beatriz Mojica en el sepelio de Demetrio Saldivar

 

 

Ante el féretro, frente al edificio en proceso de reconstrucción del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) del PRD, la familia del dirigente asesinado, Demetrio Saldivar Gómez lanzó un ultimátum de 48 horas para que la Fiscalía General del Estado (FGE) reporte avances reales en las investigaciones, de lo contrario solicitarán la renuncia del titular, Javier Olea Peláez.

En un mensaje dirigido en el contexto del último adiós a su compañero abatido, la secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Beatriz Mojica Morga sostuvo que al gobierno actual ya se le acabó el periodo de un año que solicitó para materializar el compromiso de campaña sustentado en la premisa del orden y la paz.

Después de las 11:00 horas del viernes 21 de abril, el féretro con el cuerpo de Saldivar Gómez abandonó la funeraria en que fue velado por su familia, amigos y compañeros de partido, en el centro de Chilpancingo.

Recorrieron varias calles del corazón de la capital de Guerrero, a la que Saldivar llegó cuando era un joven que pretendía crecer en la actividad política, primero militó en el Partido Popular Socialista (PPS), después en el Partido de la Revolución del Sur (PRS) y finalmente, en el de la Revolución Democrática (PRD).           

Desde el arranque de la caminata se observó al dirigente estatal, Celestino Cesáreo Guzmán; al ex dirigente del partido y diputado local en funciones, Sebastián de la Rosa Peláez y al ex presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso local, Bernardo Ortega Jiménez.

Entre los cuadros dirigentes del partido amarillo que más sintieron la muerte violenta de Saldivar se puede mencionar al diputado de la Rosa, Bernardo Ortega y el también ex legislador Marco Antonio Organiz Ramírez, con quienes mantuvo una cercanía que iba más allá de lo político.

Los seis hijos; cuatro varones y dos niñas caminaron con cirios y flores en las manos, uno de ellos portaba un retrato que eventualmente levantaba para secundar los gritos de justicia que se coreaban desde la retaguardia del contingente.

La primera escala se hizo en la Iglesia del tradicional barrio de San Francisco, en donde llegó el alcalde de Acapulco, Jesús Evodio Velázquez Aguirre; el ex procurador de justicia en el primer año del segundo mandato de Angel Aguirre Rivero, Alberto López Rosas; el actual responsable del Instituto de Educación para los Adultos, Jorge Salgado Parra; el ex guerrillero Félix Bautista Matías; el dirigente de transportistas vinculados el PRD, Apolinar Segueda Dorantes y entre otros, el coordinador de los alcaldes del PRD, Pablo Higuera Fuentes.

 

Ante un PRD en reconstrucción

 

Después de la misa el cortejo volvió a tomar las calles, ante la mirada respetuosa de transeúntes que no se animaron a protestar por el cierre de la vialidad.

En esa etapa ya se observó al ex dirigente estatal del partido, Misael Medrano Baza; al ex alcalde y ex diputado federal Amador Campos Aburto, el ex coordinador de Democracia Social (DS) en Acapulco, Allan Arguello y ya en la recta final se incorporó la secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Beatriz Mojica Morga.

Una vez instalados frente al edificio que alberga al partido del sol azteca, el dirigente estatal, Celestino Cesáreo Guzmán emitió un discurso en el que se refirió a su compañero asesinado como un hombre bueno, de lucha y de izquierda.

“El dio su vida por tener un Guerrero diferente y mejor”, aseguró Cesáreo Guzmán, para señalar que en los dos años y medio que encabezó al partido junto con Demetrio, siempre compartieron el principio de no postrar al partido frente al poder.

Enseguida, Beatriz Mojica Morga, secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) señaló que no se trata solo de Saldivar, si no de al menos 4 mil asesinatos dolosos que permanecen en su mayoría impunes.

Recordó que antes que su compañero de partido, han sido abatidos profesores, empresarios, empleados, personas que desempeñaban algún oficio y que al morir de forma abrupta y sin tener alguna culpa, han dejado a sus familias en el desamparo.

 

Ya se acabó el periodo de gracia

 

Beatriz Mojca hizo un llamado al gobernador Héctor Astudillo Flores para que revise el desempeño de sus funcionarios, en primer lugar del titular de la FGE, Javier Olea Peláez, por la ausencia de resultados en la mayoría de los casos de alto impacto que se han presentado durante su gestión.

Otro funcionario al que cuestionó fue el secretario general de gobierno, Florencio Salazar Adame, quien lejos de ser un interlocutor con las fuerzas políticas que tienen presencia en el estado, se ha dedicado a generar encono a través de las redes sociales.

Es en esta parte en la que señaló que ya no es correcto mirar hacia las administraciones pasadas para buscar culpables ante la falta de resultados, principalmente en el área de la inseguridad.

“El gobernador pidió un año y ya se le cumplió, ya se cumplió un año y lo que vemos es que la violencia escala cada día más. Que ya rebasó todas las condiciones de certeza que hay en el estado”.

Incluso, destacó que la violencia del crimen ya perjudicó al turismo, que era un argumento que de manera recurrente exponían las autoridades para defender los trabajos en materia de seguridad.

Anticipó que ya el CEN del PRD solicitó una reunión con el secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong y expresarle directamente lo que sucede en Guerrero.

En esa reunión, la cúpula del partido del sol azteca solicitará que la federación asuma el trabajo en materia de seguridad pública, porque las autoridades locales ya demostraron que están rebasadas.

Mojica Morga sostuvo que en Guerrero ya no hay una pugna entre grupos de delincuentes, lo que se vive es una verdadera masacre en contra de la sociedad.

 

El ultimátum

 

En el mensaje dirigido a nombre de la familia, uno de sus hijos planteó un ultimátum al gobierno estatal, pero particularmente al fiscal Javier Olea Peláez.

“Motivados por la rabia, por el coraje que tenemos ahora; damos un plazo de 48 horas para que el fiscal entregue pruebas o entregue detenidos, o pruebas contundentes de la investigación, porque a más de 24 horas del asesinato, no nos ha dado respuesta ni a la familia le ha dado la cara”.

Agregó: “Queremos que el gobernador ponga a trabajar a su fiscal o que de lo contrario, en un plazo de 48 horas le pida la renuncia, porque no queremos que el crimen de mi señor padre quede impune”.

Deja tu opinión