Madres de desaparecidos en Chilapa acuerdan plantarse en PGR y SEGOB

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* Ante la falta de resultados

 

 

 

Madres de jóvenes desaparecidos en Chilapa durante la ocupación de cinco días por parte de 300 civiles armados, acordaron plantarse en las oficinas de la Procuraduría General de la República (PGR), así como de la Secretaría de Gobernación para exigir la presentación con vida de sus seres queridos.

Las madres de jóvenes que fueron desaparecidos del 9 al 14 de mayo de 2015, encabezaron una misa que se desarrolló en la catedral de Chilapa de Alvarez.

José Díaz Navarro, vocero del colectivo “Siempre vivos”, señaló que a partir de la falta de resultados que se tienen, las madres decidieron acudir a la PGR y la SEGOB en la capital del país, para efecto de solicitar a las autoridades competentes que se investigue, ubique y detenga a los responsables de las desapariciones.

A dos años de la incursión que se registró en la cabecera municipal de Chilapa, Díaz Navarro sostiene que la violencia se ha extendido hacia municipios como Zitlala, Tixtla y Chilpancingo, lo que integra lo que ya se conoce como “El corredor de la muerte”.

“MI hijo desapareció el 10 de mayo de 2015 en Chilapa, fue a ver a su novia alrededor de las ocho y media de la noche y ya nunca regresó”, señala una de las mujeres que forman parte del colectivo, la que se niega a proporcionar su nombre por razones de seguridad.

La víctima es Alejandro Nava Reyes, tenía solo 17 años de edad y no se le conocían problemas con nadie, su madre sostiene que desde hace un par de Días de las Madres, ella debe pasar la fecha sin saber nada de su hijo.

“Amanece; se hace tarde, llega la noche y mi hijo no vuelve”, lamenta.

Pero no solo faltan jovencitos, desde la ocupación a manos de los civiles armados son muchos los niños que se quedaron sin padre, los que recurrentemente viajan a donde se les ordena para llevar documentación que entregar; en esa largo peregrinar al que se somete a los familiares de las víctimas.

Otra mujer comenta que su hijo desapareció un 25 de diciembre de 2014, aunque en este caso él salió a trabajar y su desaparición parece no estar justificada.

“MI hijo salió de Alpoyeca, municipio de Atoyac para vender tomate verde, me dijo que llegaría al día siguiente pero ya no lo volví a mirar”, recordó.

Para las mujeres que participan en el colectivo “Siempre Vivos”, los responsables de la desaparición de sus hijos son los civiles armados que hoy se asumen como “Comunitarios por la Paz y la Justicia”.

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