Con la esperanza de ayudar a familiares radicados en las zonas devastadas

La decisión de ayudar a su familia que se encuentra en varios puntos del estado de Morelos, uno de los más afectados por el sismo del pasado martes, impulsó a Naye a reunirse con un grupo de amigos y voluntarios para formar el grupo #SomosJóvenesdeChilpancingo, que en dos días reunió aproximadamente 18 toneladas de productos alimenticios, artículos de limpieza y medicamentos.

La ayuda humanitaria, fue enviada en su mayoría a Cuernavaca, Morelos, y el resto a los municipios de Huitzuco de los Figueroa y Atenango del Río, que en Guerrero son de los más afectados por el sismo.

Este frente juvenil, conformado por organizaciones, recolectó víveres también para las personas que perdieron viviendas y familiares, tras el paso del Huracán Max, que golpeó a las regiones Costa Grande y Costa Chica.

Naye, de 20 años de edad, logró la participación activa de más de 150 jóvenes soñadores, estudiantes, hijos, hermanos, músicos y amantes de los perros.

Motivada por el altruismo, ha sido una de las fundadoras del Centro de Bienestar Animal y promotora de las Caminatas Caninas en Chilpancingo.

Ríe cuando se le pregunta cómo le hizo para organizar a tantas personas, sobre todo si son chavos.

Durante la plática, llegan al “cuartel” cajas con bolsas de frijol, arroz y atún en aceite.

La joven activista dirige la colecta y señala el lugar donde deben ser puestas las cajas. Lleva un chaleco negro y no pasa de los 170 centímetros de altura. El color claro de su piel combina con su cabello castaño.

En un principio, el movimiento parecía estar segmentado, pero al dar las 7 de la noche, los víveres fueron llevados al kiosco central, habilitado como base de operaciones.

Desde la mañana de este jueves, jóvenes de entre 15 y 20 años, abarrotaron las calles y el zócalo de Chilpancingo. En parejas, en grupos, con pancartas o en silencio, recorrieron la ciudad para recabar algunas monedas, pero principalmente productos enlatados.

Algunos cantaron varias veces “Cielito Lindo”, y otros armaron tocadas en el kiosco central.

Algunos jóvenes dicen que son el futuro del país. Sin embargo, hoy se declaran en receso para apoyar a personas desconocidas, que resultaron damnificadas por el Huracán Max y por los dos sismos registrados la noche del 7 y el mediodía del 19 de septiembre.

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