En la prensa nacional, Martín Moctezuma fue conocido como “El soldado que lloró”

El sismo del 19 de septiembre  causó graves daños en diferentes estados de la República Mexicana,  cobro más de 300 vidas y dejó  sin a hogar a miles de familias, pero también provocó la unión de miles de Mexicanos y el surgimiento de innumerables héroes anónimos, que no dudaron en ayudar a las víctimas por el inesperado fenómeno natural.

Marco Gil Vela Fotógrafo y Profesor de universidad, perdió a su pequeña hija y a su esposa al colapsar su casa ubicada en el municipio de Jojutla en el estado de Morelos, los cuerpos fueron recuperados de entre los escombros, dándole la oportunidad de tener un último adiós, uno de los principales actores dentro de este rescate,  fue un elemento del Ejército Mexicano, quien logró sacar el cuerpo de la menor,  exhausto y sin conocerla el soldado no paro hasta tener a la bebe entre sus brazos, antes de concluir el primer rescate un pedazo de loza colapso y lo golpeo en el rostro, a pesar de la contusión no se detuvo. 

Maltrecho y agotado luego de varias horas de labor, el “Soldado anónimo”, se doblego y quebró en llanto al no poder rescatar  a ninguno de los dos cuerpos con vida, momento que quedo grabado en una fotografía de Salvador Kellerman Pérez (Tío de Marco Gil Vela),  quien acudió hasta el lugar con su cámara fotográfica, para documentar un hecho histórico en el estado de Morelos, el temblor que cambiaría la vida de miles de personas.

La noche del 22 de septiembre Marco Gil Vela inició la búsqueda del que llamo “Mi Héroe”,  colocando una carta  y la fotografía tomada por su tío, en una publicación desde su perfil de Facebook:

A este SOLDADO:

Gracias por que sin saberlo me regalaste la oportunidad de despedirme de mi esposa e hija, gracias por que sin dudarlo arriésgate tu vida bajo los escombros y junto con los demás diste hasta el último esfuerzo para rescatarle, supe que cuando viste su brazito bajo aquel escombro ese 19 de septiembre gritaste con un dolor palpable e insoportable, desgarraste tu garganta y tus lágrimas brotaron como si hubiese sido tu propia sangre quien hayabas sin vida, gracias por entregarla a mi guerrero Zeus Gonzalez (primo de mi esposa) gracias por soportar aquella loza que cayó sobre tú cara para rescatar a mi niña y sin saber gracias por hacerme soñar con un posible milagro

GRACIAS A DIOS POR ALISTARTE en el EJERCITO MEXICANO Y GRACIAS A TUS TROPAS Y OFICIALES POR PONERTE AHI EN ESE PRECISO INSTANTE para darlo todo POR MIS MUJERES !!!!

¡A ti te saludo hermano soldado, por ti desenvaino mi espada de dolor y ante ti la presento como muestra de mi mayor respeto, admiración y estima!

Si alguien le conoce ayúdeme a llegar hasta él, para poder estrecharle mi corazón que aunque destrozado… Le estará agradecido toda la vida.

“Un recuerdo para ellos de gloria” 

MORELOS AGUANTA, MÉXICO SE LEVANTA 

 

Publicación  que fue compartida por miles de personas, quienes se sumaron a la búsqueda de este militar, en cuestión de horas el mensaje de Marco y la fotografía de Salvador Kellerman se volvieron virales, convirtiéndose en una las historias que conmovieron a miles de personas.

Una llamada que cambio su vida…

El martes 19 de septiembre Marco Gil Vela, se encontraba en la ciudad de Cuernavaca,  Morelos realizando una sesión fotográfica para un cliente en la construcción más alta del municipio, los edificios “Altitude”,  la cual se retrasó más de tres horas, a las  13:14 horas el sismo de 7.1 grados se hizo presente,  la fuerza del movimiento de la tierra, causo preocupación a Marco ya que se encontraba  en una de las construcciones más modernas y a pesar de ello, el poder de la naturaleza logró sacudirla.

Su teléfono celular timbro con una llamada de Whatsapp, uno de los pocos servicios de comunicación que funcionaban, del otro lado su Cuñada le pedía que regresara de inmediato a su casa en el municipio de Jojutla, advirtiéndole que esta había colapsado, “Marco te necesito aquí se cayó la casa, tu esposa y tu hija están adentro”, instantes después dejo de escucharla, una vez más las redes de comunicación fallaban.

Gil Vela abordo su automóvil en compañía de uno de sus trabajadores y emprendió el camino a casa, al cruzar la capital de Morelos se percató del grave daño en estructuras que dejo el 19S, lo que provocó que su preocupación aumentara, sumado a ello el tráfico vehicular hacia casi imposible llegar hasta su destino.

Luego de más de una hora, sin lograr un avance significativo recibió una segunda llamada,  en ella la hermana de su esposa le pidió que se apresurara y que llevara gente al lugar, ya que su esposa e hija estaban atrapadas bajo los escombros de la casa. Marco pidió que le enviaran un fotografía ya que no lograba dimensionar lo grave  del asunto, la imagen llego hasta su teléfono celular y en instantes el corazón de Marco se quebraba, golpeo con todas su fuerzas  el volante de su automóvil y la desesperación por llegar a su destino era más grande, “grite, sentí un dolor en el pecho, sentía que me infartaba, yo podía aguantar todo el tiempo del mundo pero mi esposa y mi nena no”. 

Después de tres horas y media, logró arribar al lugar del colapso, donde una pequeña tienda de abarrotes propiedad de sus suegros se encontraba bajo los escombros y dentro de ellos su hija de apenas ocho meses  de vida y su esposa quienes atendían el negocio en el momento del sismo.

La presencia de más de 500 personas en el lugar, entre familiares, vecinos, Policías Estatales, Municipales, Ejército Mexicano, Protección Civil y rescatistas, dio a Marco una pequeña esperanza de que su familia saldría con vida, pero al transcurrir los minutos y escuchar un silencio tras cada grito que realizaban los rescatistas para comprobar si existía alguien con vida, mermaba su fe.

 

“Me preguntaba, ¿Por qué no contesta?, le gritan y no contesta. Y pasan los minutos, quería aventarme a buscarlas pero no me dejan y lo entiendo pues a veces por querer ayudar uno entorpece la búsqueda”. Después de una larga espera, los cuerpos fueron rescatados sin vida.

….y se conocieron

 “Yo quisiera abrazarlo quizá llorar con él, pero sobre todo motivarlo a seguir adelante. Cuando me dicen, perdiste todo, yo les digo…no, no perdí todo, todo es una palabra muy grande, aún tengo aquí  a mis padres, a mi hijo, a mis suegros, a mi familia y mis amigos. La casa es material”. 

La tarde del 26 de septiembre  con un fuerte abrazo culmino la búsqueda de la familia Vela, el héroe anónimo del Ejército Mexicano por fin tiene nombre, Martin Moctezuma Luis Hernández.

Es un joven originario del estado de  Oaxaca,  casado y padre de una niña de dos años, su familia perdió su hogar en el sismo del 7 de septiembre, aseguró que solo cumplía con su deber  militar y que le gustaría que alguien hubiera realizado la misma acción por su familia. 

Marco Gil Vela en compañía de su hijo, acudió la tarde del pasado miércoles al municipio de Jojutla la zona cero del 19S, donde entre maquinaria de construcción y escombros, esperaban la llegada de Martin Moctezuma, quien descendió de un vehículo militar.

Fue recibido con un emotivo abrazo de agradecimiento, el encuentro duro tan solo 15 minutos, en los que la familia Vela bendijo sus acciones, asegurándole que desde aquel día tenía dos ángeles en el cielo que lo cuidarían toda su vida, convirtiéndole en un héroe más del sismo del 19 de septiembre.

Al terminar el encuentro  Martin Moctezuma Luis Hernández partió rápidamente del lugar y abordo nuevamente el vehículo que lo llevo hasta el encuentro, para reintegrarse a sus labores dentro del apoyo que brindan las fuerzas castrense a las víctimas del municipio de Jojutla.

 

 

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