Ante el cierre del centro de transferencia

A una semana de que pidiera licencia el alcalde constitucional, Marco Antonio Leyva Mena, la falta de un relleno sanitario volvió a colocar en jaque a la nueva administración municipal de Chilpancingo, cuando integrantes de “La basura jefa” introdujeron 14 camionetas recolectoras en la plaza central Primer Congreso de Anáhuac.

Pasado el mediodía del lunes, integrantes del grupo de recolectores independientes llegaron hasta las instalaciones de Palacio Municipal y colocaron sus unidades sobre los costados de la avenida Ignacio Ramírez, en el centro de la ciudad.

Argumentaron que tenían más de diez días sin trabajar, a partir de que ya no se les permite depositar la basura en el centro de transferencia ubicado en el punto conocido como “Tierras Prietas”, en la salida norte de la ciudad.

Denunciaron que al intentar trabajar, varios de ellos fueron amenazados con retirarlos por la fuerza del centro de transferencia, incluso les dijeron que a balazos de ser necesario.

Solicitaron una audiencia con el alcalde Jesús Tejeda Vargas, una comisión de ellos se introdujo a las instalaciones del ayuntamiento y después de media hora salieron molestos, a gritos informaron a sus compañeros que no había solución y procedieron a realizar una acción que representara mayor presión para el gobierno municipal.

Después de varios minutos optaron por meter las camionetas recolectoras a la plaza central Primer Congreso de Anáhuac, en donde se realizaba un evento auspiciado por el Concejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT).

Solo alcanzaron a introducir 14 unidades, no todas estaban cargadas, cuando un ciudadano atravesó su camioneta particular para evitarles el paso.

La acción de hombre, al parecer propietario de un negocio ubicado en el centro de la ciudad generó malestar entre los integrantes de “La Basura Jefa”, quienes lo increparon para reprocharle el que les impidiera realizar una protesta legítima.

El hombre les expresó que comprendía su malestar y la necesidad de trabajar, pero les señaló que convertir la plaza central nuevamente en un basurero no era la vía más adecuada, en todo caso, los convocó a cerrar filas ante las autoridades.

Al punto en que se desarrollaba la discusión arribaron elementos de la Policía Preventiva Municipal, quienes se limitaron a ver y escuchar el curso del intercambio de palabras, que culminó en un acuerdo parcial de ya no meter más recolectoras a la plaza.

El ciudadano retiró su vehículo pero la entrada fue cubierta por una patrulla de la preventiva municipal, lo que mantuvo fuera del zócalo a las camionetas recolectoras.

Reabren el centro de transferencia

Antes de las 14:00 horas, el director de Imagen Urbana, Carlos Ramírez González llegó al lugar para informar a los manifestantes que el alcalde Tejeda Vargas había dialogado con el predio denominado “Los Astudillo”, quienes aceptaron abrir nuevamente el paso al centro de transferencia para que las recolectoras volvieran a tirar.

El anuncio hecho por el funcionario fue tomado con incredulidad por los choferes de las unidades, pues señalaron que ya les han dicho lo mismo y al final les cierran el predio, ya que  solo se deja trabajar a unos cuantos.

El funcionario, que también tiene permiso para la explotación de la recolección de basura, se ofreció para acompañarlos hasta el centro de transferencia, lo que de cualquier manera no generó credibilidad.

La presencia del sindico Miguel Angel Hernández Gómez, además de regidores como Margarita Montaño y Jaime González se presentaron en la puerta del ayuntamiento para ofrecer también su presencia en la reapertura del centro de transferencia.

Fue hasta que los ediles ofrecieron su acompañamiento que los inconformes aceptaron retirarse de la plaza central, alrededor de las 16:00 horas.

Lo que dejaron claro, es que el problema de la basura puede entrar en crisis de un momento a otro, por la ausencia de un relleno sanitario para la capital del estado.

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