Se vale meter la pata, no la mano, refiere en torno a uso de recursos públicos

El ex gobernador Rogelio Ortega Martínez se pronunció a favor de que se sancione a quien haya cometido errores administrativos, o haya tomado algo indebido durante su administración  

Aunque inicialmente dijo que optaría por

guardar silencio, ante la determinación del Congreso local en el sentido de rechazar la cuenta pública de sus diez meses de ejercicio durante 2015, al final, en una charla de texto el ex mandatario optó por otorgar un par de comentarios muy escuetos, aunque importantes.

Durante la sesión del martes 10 de octubre, el Congreso local del estado aprobó la cuenta pública del gobierno estatal correspondiente a 2015, aunque solo en el periodo comprendido del 27 de octubre al 31 de diciembre de ese año.

Esos dos meses fueron los que le correspondió ejercer una parte del presupuesto al actual gobernador, Héctor Astudillo Flores.

Sin embargo, en el periodo comprendido del 1 de enero al 26 de octubre, los diputados de Guerrero rechazaron la cuenta, tal y como lo propuso la Comisión de Presupuesto presidida por el priísta Eusebio González Rodríguez.

La causa fue, que en las comprobaciones presentadas por el equipo del ex mandatario estatal se detectaron 113 observaciones que involucran un posible agravio al erario superior a 195 millones de pesos.

A dos días de distancia, en una escueta comunicación establecida por mensajes de texto, el actual académico de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) atajó los custionamientos: “Te informo que al respecto no haré declaración. Por hoy, guardaré prudente silencio”.

Más adelante, recordó algunos de los comentarios que ha hecho cada que se le cuestiona respecto a supuestos malos manejos en su administración: “Si alguien cometió un error administrativo, metió la pata, que lo sancionen como corresponde. Y si alguien se llevó dinero a los bolsillos, metió la mano, que lo sancionen como corresponde”.

Recordó una frase que en vida expresaran dos políticos muy cercanos a él, el tres veces rector de la UAGro; Rosalio Wences Reza y el extinto líder del Congreso local, Armando Chavarría Barrera cuando se referían al uso inadecuado de recursos públicos: “Se vale meter la pata, pero no la mano”.

Rogelio Ortega Martínez asumió la titularidad del Ejecutivo local el 26 de octubre de 2014, en medio de la agitación política derivada de la desaparición de 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, tras la solicitud de licencia de Angel Aguirre Rivero.

En ese tiempo, la quema de edificios como el Congreso local, Palacio de Gobierno, el Ayuntamiento de Chilpancingo y las irrupciones en la residencia oficial Casa Guerrero eran constantes.

En entrevistas anteriores, al hablar sobre supuestas irregularidades en materia financiera, recordó que fueron muchas las contingencias derivadas de la crisis política y social en la que asumió el poder.

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