Nombran nuevo dirigente estatal, en un Consejo desangelado

El Consejo Estatal del PRD-Guerrero aprobó la renuncia del presidente del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) Celestino Cesáreo Guzmán para designar en su lugar al diputado federal Ricardo Ángel Barrientos Ríos, en una sesión caracterizada por la ausencia de sus liderazgos históricos. 

La renovación parcial de la estructura dirigente de dicho instituto político estuvo enmarcada por el reproche del sector femenil, ante la evidente inequidad.   

El cambio de mando en la dirigencia estatal del partido del sol azteca se consumó después de una larga jornada de cabildeos, por lo menos ocho horas de discusión, encuentros y desencuentros al seno de las once corrientes políticas que le dan vida al perredismo guerrerense.

Cesáreo Guzmán se alista para dedicarse de lleno a desempeñar el papel de senador, tras la licencia solicitada por el titular, Armando Ríos Piter, quien buscará ser candidato independiente a la presidencia de la República.

Los grupos que integran al partido del sol azteca en Guerrero optaron por mantener la presidencia en el CEE para Alternativa Democrática Guerrerense (ADG), que es la corriente de la que forma parte el ahora ex dirigente, aunque llegó al cargo respaldado por el Grupo Guerrero (GG), que ahora dirige el diputado federal David Jiménez Rumbo.

En la secretaría general fue ratificado Alberto Catalán Bastida, integrante de Izquierda Progresista Guerrerense (IPG), la expresión que fundó el finado Ángel Aguirre Herrera, hijo del ex gobernador Ángel Heladio Aguirre Rivero.

Dicha posición fue reclamada durante varias horas por dos expresiones; el GG de David Jiménez y la Coalición de Organizaciones Democráticas, Urbanas y Campesinas (CODUC).

Al final, todos los grupos optaron por solamente cambiar el nombre en la presidencia del CEE, permitir que Cesáreo Guzmán se haga cargo de la curul que dejó el ahora independiente Armando Ríos, lo que implica recuperar para el perredismo nacional un escaño en la cámara alta.

“Fue por la unidad”, es el argumento que resonó en el salón Jardín, ubicado en el lado norte de Chilpancingo.

En aras de la unidad, durante la sesión de sábado 11 de noviembre también se ratificó a los integrantes de la Mesa Directiva del Consejo Estatal del PRD, aunque hubo una ligera expresión de inconformidad en el Foro Nuevo Sol (FNS), a cuyos representantes se acusó de estar con un pie dentro del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Sin liderazgos históricos

Otro elemento que fue cuestionado por los integrantes del CE perredista, fue la evidente inequidad en las principales posiciones del órgano de gobierno partidista, pues la formula ideal era hombre-mujer en la presidencia del CEE, o viceversa, lo que no se cumplió con la toma de protesta de dos varones en esos espacios.      

El grito de equidad fue silenciado por el el de unidad al seno de la estructura partidista, en un salón de fiestas que lució a la mitad de su capacidad.

Fue notable la ausencia de los denominados líderes históricos del partido, como Saúl López Sollano, Eloy Cisneros Guillén, Misael Medrano Baza y entre otros, el fundador de la Unión de Transportistas Democráticos (UTD).

No hubo mayor mención para el caso de Ranferi Hernández Acevedo, líder del Movimiento Social de Izquierda (MSI) y uno de los responsables de la caída del ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer, asesinado en octubre pasado ni para Guillermo Sánchez Nava, quien todavía se aferra a la vida, tras una golpiza que lo dejó en estado de coma desde 2015.  

Se sabe que de los lideres históricos que sobreviven, muchos ya están en las filas del Morena, aunque ese no es el único problema.

“Muchos de los aquí están, la verdad tienen un pie aquí y el otro en el Morena. Van a respaldar a Andrés Manuel López Obrador”, dijo uno de los consejeros que tomó parte de los cabildeos.

Otro más, molesto por la demora con la que se trabajaban los acuerdos reprochó: “Están viendo la crisis en la que estamos y todavía hacen sus desmadres”. 

Entre los cuadros maduros se observó al ex dirigente estatal Martín Mora Aguirre y su esposa Guadalupe Eguiluz, ex alcaldesa de Tlalchapa, dialogando siempre muy cerca del ex diputado local, Nicanor Adame Serrano.  

También estuvo el coordinador de los alcaldes del partido amarillo Pablo Higuera Fuentes; el ex alcalde de Zihuatanejo Amador Campos Aburto y el ex diputado federal Rubén Aguirre Ponce, entre otros.

El peso de las negociaciones fue sobrellevado por los cuadros que han hecho del pragmatismo la constante en la toma de decisiones; Celestino Cesáreo, ahora ex dirigente estatal; el diputado federal David Jiménez Rumbo, dirigente del Grupo Guerrero (GG); Evodio Velázquez Aguirre, de Nueva Mayoría (NM); Víctor Aguirre Alcaide de la Unidad de Izquierda Guerrerense (UIG), Sebastián de la Rosa Peláez de la CODUC, Raymundo García Gutiérrez de Democracia Social (DS), Bernardo Ortega Jiménez del Movimiento Acción Social (MAS) y los sobrevivientes de la corriente Aguirrista IPG.

Cerraba la jornada sabatina, los consejeros se despedían cuando un grupo de consejeros del puerto de Acapulco lanzó vivas a favor del alcalde de dicho municipio, Evodio Velázquez Aguirre, en una tímida alusión a su aspiración de contender por el Senado de la República.

    

   

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