Hay más de 600 cadáveres amontonados y una cámara frigorífica no sirve

La pestilencia generada por la acumulación de al menos 600 cadáveres en las instalaciones del Servicio Médico Forense (SEMEFO) de Chilpancingo generó un paro laboral por parte trabajadores de la Fiscalía General del Estado (FGE).

Alrededor de las 12:00 horas, los empleados de las oficinas centrales de la FGE se salieron a la puerta central para cerrar el paso a funcionarios y visitantes.
Explicaron que por los malos olores que despiden las instalaciones del forense, ubicadas a un costado, no existen condiciones para que trabajen sin el riesgo de contraer una infección.

La protesta motivó que salieran mandos de la dependencia en mención, quienes les señalaron que no podían hacer mucho, pues el forense depende de la Secretaría de Salud.

Los empleados manifestaron que en las instalaciones de forense de Chilpancingo hay por lo menos 600 cadáveres arrumbados, lo que se complica severamente porque uno de los refrigeradores no sirve desde hace un par de semanas.

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