Hay que hablar con todos los mexicanos

En Quechultenango, municipio controlado por el grupo delictivo de “Los Ardillos”, el dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador ratificó su propuesta de ofrecer una amnistía para los principales líderes del crimen organizado, en aras de pacificar al país y restaurar la normalidad.  

López Obrador recorrió una de las carreteras estatales más controladas por una organización delictiva; la que inicia en el entronque hacia la comunidad de Petaquillas, en el municipio de Chilpancingo y avanza por una cañada que serpentea sobre el río Huacapa, para llegar a Tepechicotlán, ingresar a Mochitlán para adentrarse en el Circuito Río Azul, hasta ingresar a la cabecera municipal de Quechultenango, el principal centro de operaciones de la organización que encabezan los hermanos Celso, Iván y Antonio Ortega Jiménez.    

La caravana del dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) fue reducida; dos camionetas suburban sin blindaje, seguidas por unos cuatro vehículos compactos que pasaron sin complicaciones los módulos de seguridad pública que resguardan las cabeceras de Mochitlán y Quechultenango, en una ruta que se recorre en promedio entre 40 y 50 minutos, entre parcelas de cultivo, un par de balnearios y pequeños restaurantes.

Becarios sí, sicarios no.

En su mensaje, López Obrador volvió a referirse a la cúpula gobernante en el país como la “mafia en el poder”, esa que utiliza a su antojo los 5 billones 300 mil millones de pesos que integran el presupuesto de egresos del gobierno de la República.

Ante dicha cúpula, el dirigente del Morena sostuvo que el más renombrado delincuente del país queda como un niño indefenso, porque los delincuentes políticos tienen  acceso al dinero de todos y mantienen a salvo su supuesta “honorabilidad”.

Por esa razón, llamó a sus seguidores a no confiarse, incrementar el activismo a favor de lo que denomina como “el cambio verdadero” y prestar poca atención a las encuestas que se van a mostrar en el futuro, sobre todo las que van encaminadas a posicionar a quien será el candidato presidencial del PRI.

También habló sobre la necesidad de mejorar las expectativas de desarrollo que tienen los jóvenes, de ahí la necesidad de garantizar su derecho al estudio y al trabajo, ya que los gobiernos actuales han dejado a 2 millones 600 mil jóvenes sin estudio ni trabajo.

En el proyecto del Morena, dijo que se considera no ver más a la educación como un negocio, por el contrario, habló sobre la necesidad de asignar una beca de 2 mil 400 pesos mensuales para los llamados ninis, además de relacionarlos con el ámbito laboral, lo mismo en el campo que en las ciudades.

“Se les va a pagar 3 mil 600 mil pesos mensuales a 2 millones 600 mil jóvenes, lo que costará 110 mil millones de pesos al año, lo que no se compara con los 500 mil millones de pesos que se roban los políticos corruptos; si no lo hacemos así es como empujar a que los jóvenes tomen el camino de la delincuencia”.

Indicó: “No se puede apagar el fuego con el fuego, no se puede acabar la violencia con la violencia ni combatir el mal con el mal; si se atiende a los jóvenes se va a serenar al país: becarios sí, sicarios no”.

Sin blindaje ni armas

No evitó hacer alusión al territorio que recorrió este sábado, por lo que indicó que un político con la conciencia sucia debe forzosamente hacerse rodear de guardaespaldas.

Y comparó: “Yo recorro el país sin protección; me protege el pueblo y me protege el creador, mi camioneta no trae blindaje, no traemos armas y me respetan en todo México”.

Dijo que hay quienes le señalan que existen zonas a las que no puede ir porque la situación de inseguridad está muy difícil, pero indicó que el va a todos lados.

Para el caso de Guerrero, dijo que conoce los 81 municipios y que no puede dejar de recorrerlos, en los que sostuvo que se debe buscar la normalidad.

En la entrevista con los medios, el ex jefe de gobierno del Distrito Federal (DF) consideró importante que no haya ambientes de miedo ni de terror en los pueblos, de ahí que el problema de la inseguridad se ataque desde el origen, sin recurrir solo al uso de la fuerza.

Admitió que la situación se descompuso en el país porque e recurso público no llega a las comunidades, se queda en el entramado de la corrupción.

Aseguró que la denominada Guerra contra el Narco es un error, pues pese a la aplicación de sanciones más severas, el uso inadecuado de las fuerzas armadas y la amenaza de mano dura solamente ha generado luto.

Por eso indicó: “Hay que hablar con los mexicanos, con todos y hay que plantearles de que necesitamos la paz y que todos podemos ayudar a que haya paz en el país”.

Agregó: “Vamos a explorar todas las posibilidades, desde decretar una amnistía, escuchando también a las víctimas, hasta exigir al gobierno de Estados Unidos que lleve a cabo campañas para aminorar el consumo de drogas”.

Se le cuestionó en concreto, si la amnistía alcanzaría a los lideres de los carteles que generan violencia en el país, ante lo que respondió: “Vamos a plantearlo, lo estoy analizando, lo que sí les puedo decir es que no va a quedarse ningún tema sin ser abordado, si se trata de garantizar la paz y la tranquilidad”.

El siguiente punto en la gira del sábado fue Tixtla, cuna el consumador de la Independencia, Vicente Guerrero Saldaña.

Para llegar a dicho municipio la caravana morenista tomó una carretera de reciente creación, la cual atraviesa la comunidad de Zacatzonapan, pasa el crucero hacia el Troncón y lleva hacia la cabecera municipal tixtleca.

Esa es una de las rutas más utilizadas por los civiles armados que de manera recurrente se desplazan de Quechultenango hacia la Montaña baja, pues les evita el tener que dar una vuelta riesgosa por Chilpancingo, ciudad en la que operan grupos antagónicos.

En el traslado hacia dicho punto se incorporó una escolta de la Policía del Estado, la cual estuvo integrada por una camioneta habilitada como patrulla con cinco elementos a bordo, dos en la cabina y tres en la batea

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