Los productores de granos básicos del municipio de Quechultenango cerraron las puertas de acceso al Palacio de Gobierno, en aras de conseguir una reunión con el gobernador Héctor Astudillo Flores, lo que provocó que en un arranque de desesperación sostuvieran un jaloneo con burócratas que buscaban salir del edificio.

Luego de bloquear por espacio de una hora la Autopista del Sol, en la entrada sur de Chilpancingo, los campesinos marcharon hacia el interior de la ciudad.

Realizaron una parada frente al Congreso local con la intención de reprochar que los diputados avalaran un presupuesto que lesiona el programa de fertilizante.

Después siguieron su camino hacia Palacio de Gobierno, lugar en el que cerraron todos los accesos para exigir la instalación de una mesa de trabajo con el gobernador Héctor Astudillo Flores.

Alrededor de las 13:30 horas salió a su encuentro el titular de Desarrollo Rural del Gobierno estatal, Juan José Castro Justo, quien señaló a los manifestantes que era el responsable del área que debía atenderlos, pero estos le hicieron ver que solamente dialogarían con el jefe del Ejecutivo local.

Alrededor se las 14:15 horas, en la puerta tres del edificio, un nutrido grupo de burócratas, desesperados porque debían salir del lugar se abalanzaron sobre las piezas de metal y tomaron por sorpresa a los manifestantes, lo que les permitió alcanzar la calle.

Molestos, los de Quechultenango se reagruparon para detener a los que aún caminaban apretadamente hacia la salida.

Hubo un jaloneo que se prolongó por varios minutos, se generaron algunos golpes pero al final se afianzó un acuerdo que disminuyó la tensión; abrir la puerta cada diez minutos para que los trabajadores salieran en grupos.

Ese acuerdo evitó que se generara una confrontación innecesaria, pues para esas horas ya se había instalado una mesa de trabajo dentro del inmueble.

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