El Foro de Davos 2018 frente a la política de America first.

Del 23 al 26 de enero se realizó en la pequeña comunidad Suiza del mismo nombre, El Foro en el que se dieron cita 3.000 invitados, todos pertenecientes a la élite del ámbito económico. El nombre oficial es el de Foro Económico Mundial (FEM) y este año participaron 340 líderes políticos. Nombres: Ángela Merkel, Christine Lagarde, Donald Trump, Emmanuel Macron o Narendra Modi. Asimismo, líderes emergentes como Liu He, vicepresidente de planificación económica de China, el secretario general de la ONU Antonio Guterres y el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker. También incluye a empresarios y líderes económicos.

Además de las discusiones económicas, Davos captura el estado de ánimo económico y la psique colectiva de la élite mundial. 2018 se realiza en torno a un tema especial. Desde 2003, el Foro elige un tema para su reunión anual y es resumido en una frase que bien puede ser optimista como la de 2006: “Imperativo creativo” o la del 2010 “Repensar, Rediseñar y Reconstruir”, cuando se buscaban salidas a la crisis financiera mundial del 2007-2009. El tema después de la elección de Donald Trump como presidente, contenía un mensaje contrariamente optimista, “Liderazgo receptivo y responsable”. En 2018, la realidad cimbró a los participantes con el tema: “Creando un Futuro compartido en un mundo fracturado”.

Haciendo un repaso a los temas del Foro de Davos, podemos obtener un resumen conciso de la historia del sistema capitalista en los tiempos recientes: 2003: Creando Confianza. 2004: Asociación para la seguridad y la prosperidad. 2005: Tomar la responsabilidad de las opciones difíciles. 2006: El imperativo creativo. 2007: La Ecuación de Poder Cambiante. 2008: El poder de la innovación colaborativa. 2009: Dar forma al mundo posterior a la crisis. 2010: Repensar, rediseñar, reconstruir. 2011: Normas compartidas para la nueva realidad. 2012: La Gran Transformación. 2013: Dinamismo resiliente. 2014: La remodelación del mundo. 2015: El nuevo contexto global. 2016: Dominando la Cuarta Revolución Industrial. 2017: Liderazgo receptivo y responsable. 2018: Creando un futuro compartido en un mundo fracturado.

Otras implicaciones del Foro de Davos: en este 2018, el Foro de Davos designó por segundo año consecutivo al clima extremo como la mayor amenaza del mundo. Han disminuido paulatinamente los riesgos económicos como el colapso del mercado y las fallas financieras.

En su último Informe de riesgos mundiales, este Foro descubrió que tres de los cinco riesgos mundiales más probables para 2018 son: el clima extremo ambiental, los desastres naturales y la incapacidad de mitigar el cambio climático, y ubica entre los mayores riesgos de impacto: las armas de destrucción masiva, los eventos climáticos extremos y los ataques cibernéticos.

En 2017, el mundo fue golpeado por huracanes, inundaciones, incendios forestales y terremotos, por primera vez en años, las emisiones de CO2 aumentaron, lo que puso en el centro de la discusión, el objetivo del acuerdo climático de París de emisiones netas cero, por cierto, difícil de alcanzar.

En 2017, las pérdidas económicas por desastres naturales y provocados por el hombre alcanzaron los $ 306 mil millones, lo cual representa casi el doble del costo del año anterior. El país más golpeado fue EE. UU.

Otro aspecto de este Informe Global de Riesgos establece que la inestabilidad política ha llegado para quedarse. Asegura que cuestiones sobre la cultura y la identidad están causando tensión política dentro y entre un número creciente de países de la Unión Europea.

Todas estas características hacen del Foro de Davos, la máxima expresión de la globalización. Por ello, generó gran expectación la visita del Sr. Trump que, justo antes del viaje, acababa de aprobar la implantación de aranceles a la importación de lavadoras y paneles solares.

La mayoría de los empresarios en el Foro son estadounidenses y llegaron eufóricos por los efectos de la reciente rebaja fiscal aprobada por la Administración de Trump; sin embargo, por otro lado, las medidas adoptadas en favor de la desregulación, resaltan el significado del frente político multilateral que se ha formado en esta edición, como contraposición al sesgo proteccionista del actual Gobierno estadounidense.

Países como India, Canadá, Italia, Alemania y Francia continúan a favor del libre comercio y de la globalización, a pesar de que son muchas las reformas que deban introducirse en el actual modelo.

A pesar de este posicionamiento y el de su ala moderada dentro del gabinete, constituido por Dina Powell, número dos de Seguridad Nacional estadounidense y el jefe de Asesores Económicos, Gary Cohn, ambos antiguos responsables de Goldman Sachs no cambia el discurso del América primero. Trump Defiende que cada país debe mirar por sus propios intereses. Pareciera que quiere dejar claro que es uno de los líderes mundiales, que forma parte de esa élite a la cual quiere demostrar que su política es un éxito; los números que resultan después de un año de presidencia parecieran ser exitosos, con las bolsas a la alza, la economía creciendo y la rápida reacción de las empresas a su reforma fiscal.

Por su parte, May la Primer Ministro inglesa pronunció un discurso en el centro de Congresos en el cual aseguró que, aun fuera de la Unión Europea, “Reino Unido seguirá siendo un defensor del comercio mundial, de la Organización Mundial del Comercio y de los acuerdos bilaterales”. Sin embargo, también hizo un reproche. “Hay mucha retórica en Davos a favor del libre comercio, pero luego eso no se traduce en acción”.

Pues bien, esta situación que tiende a polarizarse, pudiera generar la idea de que Merkel y Macron refuerzan en Davos la alianza multilateral frente a Trump, al tiempo que muestran su interés en reformar el proyecto europeo.

La defensa del multilateralismo, de la globalización y el libre comercio en este Foro, reconoce que la globalización pasa por un momento de crisis evidente, que no puede seguir adelante tal y como se le ha conocido, que son muchos los que han quedado atrás y que hay que aprender de los errores.

Emmanuel Macron: “Si no le puedes asegurar a la gente que la globalización es buena para ellos, habrá nacionalistas y extremistas que quieran deshacerse del sistema. Y ganarán. Y no pasará solo en Francia, pasará en todos los países”.

Paolo Gentiloni: “La desigualdad aún está aumentando, alcanzando niveles intolerables, incluso ahora que se ha vuelto al crecimiento. No podemos acabar en un mundo con una élite cosmopolita y un ejército de trabajadores insatisfechos”.

Angela Merkel: “Me pregunto: ¿hemos aprendido realmente las lecciones de la historia, de las catástrofes provocadas por el hombre en el siglo XX? Realmente, creo que no. El proteccionismo no es la solución” y agregó: “Debemos enviar “una señal clara y unida a China, a India, a Estados Unidos y otras grandes economías. Fracasaremos si lo hacemos por separado” al referirse al tema de la Unión Europea.

Causó expectativa cómo las grandes fuerzas europeas hacían un frente común ante el mensaje de América primero de Donald Trump.

Algo que como observadores y analistas no podemos obviar, es que las naciones no están en competencia económica, lo están las empresas multinacionales cuyos dueños viven en los países industrialmente desarrollados, mientras explotan a inmensas poblaciones del mundo subdesarrollado y subordinado.

La nueva estrategia de Trump se llama competencia interestatal, se convierte en su principal preocupación y no los ataques yihadistas; China, Rusia, Corea del Norte e Irán son mencionados ahora como potencias que amenazan el orden internacional, al menos es lo que refiere el diario británico The Telegraph. Mientras tanto, continúan las condiciones de la más débil recuperación registrada tras una recesión y el crecimiento de la productividad permanece básicamente debilitado.

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