A ver a ver, asesinaron a 2 sacerdotes católicos en nuestro gran estado de Guerrero. El gobierno priista que encabeza el político profesional el Lic. Héctor A. Astudillo Flores, que dicho sea de paso, prometió en su campaña a los guerrerenses darnos la Paz y el Órden, se suman a los homicidios dolosos y violentos que dia a dia se suscitan y enlutan a las familias de éste nuestro ensangrentado pueblo. Ya no es la guerrilla ancestral revolucionaria que buscaba cambiar el estado de las cosas por la vía de las armas, ni tampoco son los delitos del fuero común, ni las disputas históricas de tierras y herencias. No, son los asesinatos que llenan de sangre y de dolor todos los dias y en cualquier parte del estado. Todos, sin excepción, tienen el sello distintivo de la delincuencia, que si no con la complicidad, si con la incapacidad de frenarla del aparato gubernamental estatal que ofreció, prometió y juramentó darnos un estado en Paz y Órden.
Al parecer no han dimensionado el problema que están por enfrentar por la muerte de los sacerdotes acribillados en la zona norte del estado. Aguas!!!, ni su ineficiente y patético vocero de seguridad, ni sus «mejores» estratégas y asesores en dicha materia, han valorado el tamaño del broncón que de la tormenta perfecta que se les viene!!!
Asi es mi estimado Héctor Antonio, le pegaron a la comunidad católica, de la cual eres parte, supuestamente. No es con el Clero Político con quien deberán conciliar éste gravísimo problema. Es con el pueblo dolido y harto de sus desaciertos y extrema indiferencia ante los abusos y excesos de poder y corrupción!!!
Pero mas aún, su ineficacia y absoluta falta de voluntad por resolver el problema de la inseguridad. Tu mismo te presentaste como un político profesional, cosa que me consta y te reconozco. Ni te apoyé ni voté por ti. Aún asi, te reconozco, ahora te desconozco y lamento mucho tu fracaso como político, como gobernante y mas aún como guerrerense.
Ganaste la elección con la complicidad de la traición de perredistas, aguirristas y waltonistas. Todos ellos, estarán cargando con la loza de tu fracaso. Porque «tanto peca el que mata la vaca, como el que le amarra la pata»
Es cuanto!!!

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