La Antonio A. Guerrero, funciona provisionalmente en las instalaciones de la Feria de Navidad

Sin la presencia de autoridades educativas o de Seguridad Pública, maestros de la primaria Antonio A. Guerrero realizaron un simulacro de balacera en las instalaciones que de manera provisional ocupan en los terrenos de la feria de San Mateo, Navidad y Año Nuevo.

El simulacro se desarrolló durante la mañana del lunes 19 de febrero, a iniciativa de la planta docente y los padres de familia, para orientar la conducta de los niños en caso de que se presente una balacera.

Los terrenos de la Feria de Navidad y Año Nuevo se ubican en el sector poniente de la ciudad, justo frente a las instalaciones deportivas de la colonia Los Angeles, en donde ya se han registrado varios incidentes entre supuestos integrantes de células delictivas.

A finales de 2017, desconocidos colocaron una cabeza humana sobre el transformador de luz de una tienda de conveniencia social ubicada frente a las instalaciones de la feria, justo cuando los niños de turno vespertino de la escuela Antonio A. Guerrero salían de clase.

Antes hubo un ataque armado en las canchas de Futbol soccer y en las calles aledañas un par de jóvenes motociclistas fueron asesinados a balazos.

De las instalaciones de la feria fueron sustraídos dos de los siete jóvenes desaparecidos durante la madrugada del 31 de diciembre de 2017, los que el 3 de enero fueron encontrados muertos y con huellas de tortura.

De acuerdo con Policarpo García Ramírez, director de la escuela, en las instalaciones provisionales diariamente toman clase un promedio de 587 niños divididos en seis grados académicos, los que estarían en una situación de riesgo y serían muy difíciles de controlar en caso de una contingencia generada por la delincuencia.

Como oficialmente no existe ninguna disposición que oriente a los niños sobre como deben reaccionar, los mentores tomaron la iniciativa y contaron con el respaldo de los jefes de familia.

“Lo importante es que los niños puedan protegerse”, aseveró el director.

La población de la primaria Antonio A. Guerrero se desplazó provisionalmente hacia los terrenos de la feria después de los sismos de septiembre de 2017, por los daños que sufrió el edificio que ocupaban hasta antes del movimiento de tierra.

Aunque reconoce que se trata de una zona de riesgo, dijo que los terrenos de la feria fueron los más aptos para que tomaran clases hasta en tanto se le concluye la construcción del nuevo edificio.

La forma en que los profesores manejaron el simulacro fue diversa, algunos les hacían cantar canciones con la intención de aminorar el ruido de las balas, otros simplemente les hablaban y también hubo quienes se limitaban a conminarlos a permanecer pecho a tierra, para evitar el contacto de una bala perdida.

El director del plantel dijo que hasta el momento no se ha registrado una balacera cerca de donde se ubican las aulas provisionales, pero aseguró que no se debe esperar a que eso suceda, lo mejor es capacitar a los niños para que un hecho de ese tipo no los tome completamente de sorpresa.

     

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