Los activistas interactuaron directamente con los presos

Integrantes de la Tercera Caravana Internacional de Búsqueda con vida de Personas Desaparecidas ingresaron a las instalaciones del penal de Chilpancingo, del Servicio Médico Forense (Semefo) y recorrieron el Panteón Ministerial con la intención de obtener información que les permita dar con algunos de sus seres queridos.

Aunque de primera instancia hubo resistencia para permitir el paso a todos los participantes de la caravana al Centro de Readaptación Social (Cereso), al final, gracias a la intervención de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDEHG) y de la Comisión Nacional (CNDH) consiguieron la autorización que necesitaban por parte de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).

Para que el acceso fuera posible, una comisión encabezada por Manuel Olivares Hernández, director del Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón se trasladó a la residencia oficial Casa Guerrero, precisamente para sensibilizar a los funcionarios del área.

Con la visita a las instalaciones carcelarias y forenses, los integrantes de la Tercera Caravana esperan encontrar información documental sobre el posible ingreso de algunos de sus seres queridos, en el caso de que hubieran sido obligados a reclutarse como integrantes del crimen organizado y hayan utilizado nombres falsos.

Los activistas ingresaron al penal de Chilpancingo poco después de las 11:00 horas y se retiraron a las 14:00, en la visita contactaron a tres presos que tienen familiares desaparecidos y que decidieron aportar nombres y materiales para que comiencen la búsqueda.

La Caravana ya recorrió las ciudades de Cuernavaca e Iguala, está en curso el recorrido en la capital de Guerrero y posteriormente estará en Acapulco.   

En el Cereso los familiares de los desaparecidos tuvieron la oportunidad de abordar directamente a los presos y preguntar por sus seres queridos, en algunos casos los internos les proporcionaron datos que juzgaron alentadores.

En el Forense fueron atendidos por el coordinador médico de la dependencia, Alejandro Toriz, quien les explicó cual es el protocolo que siguen para lograr la identificación de los cuerpos no reclamados.

Los activistas de la Caravana encontraron un Semefo capitalino con 260 cadáveres no reclamados, cantidad que se arrastra desde hace varios meses, en algunos casos se habla de años.

El funcionario reconoció que la cantidad de cadáveres no reclamados en las cámaras frigoríficas representa una etapa de crisis, lo que ha motivado que se amplíen las instalaciones para evitar complicaciones mayores.

Después del Semefo, la caravana se trasladó al Panteón Ministerial habilitado por la Fiscalía General del Estado (FGE), lugar en el que se encuentran cadáveres no reclamados en las siete regiones de Guerrero, pero a los que se les han tomado muestras de ADN y datos que pueden ser determinantes para lograr la identificación y posteriormente la reclamación por parte de sus seres queridos.

     

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