Entre reclamos e inconformidades, la Unión Ganadera Regional de Guerrero (UGRG) realizó las votaciones para el cambio de mesa directiva; por tercer trienio consecutivo, Atalo Niño Ramírez quedó al frente de la organización.

El proceso electivo se realizó este domingo en un salón ubicado en la delegación de Sagarpa en Chilpancingo. Aunque estaba programado a las 10:30, se retrasó hasta casi el mediodía.

Para la elección se postularon dos planillas, la primera encabezada por el actual presidente de los ganaderos en el estado, Atalo Niño Ramírez y la segunda por Edgardo Manjarrez Avilez, presidente de la Unión Ganadera del municipio de Arcelia.

La votación se realizó en un ambiente tenso. Los integrantes y partidarios de la planilla dos acusaron a Niño Ramírez de supuestos desvíos de recursos federales que venían destinados al sector ganadero.

Después de hora y media de retraso, Néstor Guerrero, representante de la Confederación Nacional Ganadera, pudo dar inicio a las votaciones.

La planilla uno, representada por Niño Ramírez, obtuvo 58 votos de las asociaciones ganaderas locales y se impuso sobre la planilla dos, que apenas contó 16.

De esta manera, Atalo Niño Ramírez quedó al frente de la UGRG por tercer trienio consecutivo.

Ganaderos de la región Montaña le exigieron a Niño Ramírez que «ahora sí les eche la mano», ya que no tienen toros sementales ni folios.

De entre la multitud de ganaderos surgió un grito: «¡En la región Centro también estamos olvidados!»

El presidente de la asociación ganadera de Tepecoacuilco pidió el uso de la palabra después de las votaciones para defender a Niño Ramírez, ante las acusaciones que lanzaron contra él sus adversarios.

A pesar de los gritos y quejas, destacó que la asamblea de los ganaderos se realizó «con buen comportamiento y madurez», ya que «muchas terminan en dimes y diretes y a veces hasta en golpes».

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