No confían en la FGE 

El director general de Quadratin Guerrero, Ricardo Castillo Díaz, presentó una denuncia de hechos ante la Procuraduría General de la República (PGR) por el allanamiento ocurrido el viernes a las oficinas de la agencia de noticias, ubicadas en el puerto de Acapulco. 

Castillo Díaz se presentó este lunes a las 2 de la tarde en las oficinas de la PGR delegación Chilpancingo, para solicitar que la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle) atraiga la investigación del caso.

Antes de ingresar, ofreció una conferencia de prensa en la que confirmó que ya presentó la denuncia formal ante la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común de Costa Azul. 

Sin embargo, dijo que no está «satisfecho» con el rumbo que la Fiscalía General del Estado (FGE) pretende darle a la investigación. 

Explicó que la Fiscalía local ha centrado sus interrogantes en posibles conflictos laborales o desacuerdos con ex trabajadores.

«Eso me parece un despropósito y yo creo que la investigación no puede desviarse de esa manera, no fue un robo, eso está claro y por supuesto que no tenemos ningún problema con ningún compañero extrabajador», sentenció Castillo Díaz.  

Otra situación que le preocupa es que la FGE «filtró maliciosamente una ficha informativa» que apunta la sustracción de una gran cantidad de dinero de una caja chica durante el allanamiento. 

«Eso es absolutamente falso. No hay cajas chicas con grandes cantidades de dinero como menciona esa tarjeta policiaca. Somos un medio de comunicación, no tenemos flujo de efectivo y esa es una gran mentira», aseveró el director de la agencia de noticias. 

Indicó que el único dinero que sustrajeron fue el sobre con el pago de la mujer que se encarga del aseo en las oficinas de Quadratin Guerrero.

Castillo Díaz manifestó su preocupación porque no sabe «con qué fines» la FGE haya filtrado esa ficha informativa con datos falsos. 

De acuerdo con el periodista, el allanamiento a las oficinas de Quadratin Guerrero ocurrió «entre la noche del jueves y la madrugada del viernes».

Los primeros en darse cuenta fueron los empleados de redacción, quienes llegaron a trabajar el viernes por la mañana y encontraron que las puertas habían sido forzadas y la herrería estaba cortada «con equipo especializado».

La cizalla que utilizaron para ingresar a las oficinas fue dejada en la puerta del cubículo de Ricardo Castillo Díaz. La herramienta «estaba completamente nueva, aún con sus etiquetas de compra».

Durante el allanamiento únicamente se robaron cuatro objetos de valor: un disco duro con el archivo fotográfico y de vídeo de los últimos dos años, dos laptops utilizadas por las editoras y el sobre  con el pago de la mujer que realiza el aseo. 

«Todo lo demás quedó prácticamente intacto, tanto computadoras, equipo de vídeo, de fotografía, un iPad encima del escritorio que bien se lo pudieron haber llevado, (…) televisiones, material de vídeo, una mezcladora», detalló Castillo Díaz.

Aseveró que quienes irrumpieron en la oficina de la agencia «se concentraron en vaciar su escritorio» y dejaron lo demás «prácticamente intacto».

Por ello, aseveró que «no se trata de un robo común» sino de «un acto de intimidación muy claro».

«No sabemos de quién viene y eso nos preocupa mucho (…). Estamos muy preocupados por la integridad física de los compañeros colegas que trabajan en Quadratin», expresó.

Por ello, dijo que «a petición de los compañeros de la redacción en Acapulco», está valorando que las oficinas puedan acogerse al Mecanismo de Protección de Periodistas de la Secretaría de Gobernación (Segob).
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