Los diputados sostiene que “no tiene pies ni cabeza”

Urge un cambio radical en la dependencia

De acuerdo con las fracciones parlamentarias del PRD, MC y la representación del Morena, el abogado Jorge Zuriel De los Santos Barrila asumió el mando de una Fiscalía General del Estado (FGE) posicionada en el último lugar a nivel nacional en cuanto a resultados, “sin pies ni cabeza” y con el señalamiento a cuestas de ser un recomendado del Ejecutivo local.

En la tribuna del Poder Legislativo de Guerrero, la diputada del Morena, María de Jesús Cisneros Martínez indicó que la presente administración gubernamental está caracterizada por las recomendaciones.

Sostuvo que ya son varios los casos que se pueden enumerar, para ello recordó la designación del anterior fiscal Javier Olea Peláez, pero también recordó el caso de un magistrado del Tribunal Electoral, un ex presidente del Poder Judicial local y el titular de la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (Fepade), “solo por mencionar algunos”.

La diputada Cisneros sostuvo que el nuevo fiscal no es más que un beneficiario de la incapacidad de su antecesor; Javier Olea Peláez, por lo que advirtió: “al ser un recomendado del gobernador Héctor Astudillo Flores, jamás tendrá autonomía”.

También, dijo que el nuevo fiscal carece de experiencia en el Nuevo Sistema de Justicia Penal, ya que si acaso conocerá la teoría, pero en los hechos desconocerá los pormenores de la labor de investigación y del litigio”.

La peor Fiscalía del país

Silvano Blanco Deaquino, coordinador de la fracción parlamentaria del Movimiento Ciudadano (MC), confirmó que en el envío de la terna hubo una sugerencia de parte del Gobierno estatal para favorecer a un aspirante, en este caso Jorge Zuriel De los Santos.

El ex alcalde de Zihuanatejo expuso: “debemos decirlo con honestidad, hasta el día de hoy, el gran déficit de este gobierno ha sido el tema de la inseguridad en el estado de Guerrero y ahí están los miles y miles de asesinatos en 2017”.

Agregó que pese a los argumentos que se puedan esgrimir a favor, la de Guerrero es en estos momentos la peor Fiscalía que existe en el país, ya que si se atienden diferentes mediciones realizadas en el contexto nacional, hay organismos oficiales e independientes que ubican a Guerrero como la más lenta en la atención de la incidencia delictiva.

En consecuencia, dijo que quien llega a la FGE tiene enfrente un gran reto, pues debe tratar de recomponer las cosas para quedar bien con el Ejecutivo local, con el Congreso y sobre todo, con la sociedad.

El único legislador del PAN, Iván Pachuca Domínguez hizo un pronunciamiento para que el nuevo fiscal se abstenga de actuar por ocurrencias o caprichos, incluso por conveniencia.

Pidió que haya en Guerrero un fiscal honesto, profesional, transparente, independiente en el desempeño de sus funciones y que tenga la decisión de enfrentar a la delincuencia.

“Guerrero necesita un fiscal que esté a la altura de las necesidades; un fiscal que conecte su cerebro con la lengua, un fiscal que no venga a decir que en ocho días dará a conocer los resultados de alguna investigación y se vaya viéndole la voz a la legislatura”, anotó.

De manera velada, Pachuca Domínguez anticipó su voto a favor del ahora titular de la FGE y lo llamó a recuperar la confianza de la población hacia la dependencia.

Sin pies ni cabeza

El coordinador de la fracción parlamentaria del PRD, Carlos Reyes Torres manifestó que por el conocimiento que se tiene de la FGE, desde el Congreso se puede decir que dicha dependencia “no tiene ni pies ni cabeza”.

Ex ex alcalde de la Unión, sostuvo que para garantizar un cambio en la FGE no se requiere solo de un cambio en el titular, porque las personas van y vienen en la titularidad, pero los resultados no llegan.

Con base a la exposición que los tres aspirantes propuestos por el Ejecutivo local hicieron frente a la Junta de Coordinación Política, Reyes Torres manifestó que si bien todos cumplieron con los requisitos, ninguno hizo un planteamiento de fondo, que garantice una mejora real en la estructura de la Fiscalía.

“Lo que nos proponen es la asignación de recursos para papelería, tener gasolina a tiempo en los vehículos oficiales, pero se trata solo de cuestiones de forma”, anotó.

Reconoció que en la FGE puede existir gente valiosa, pero admitió que en la mayoría de los casos los titulares del área no se rodean de los más capacitados.

El relevo que motivó la renuncia de Javier Olea, de acuerdo con el representante popular abrió la oportunidad de propiciar un cambio de fondo en la institución, aunque también existe el riesgo de seguir en la simulación.

“En la FGE, así como se tiene gente valiosa también se tiene gente nociva; hay muchísimos agentes del Ministerio Público que se dedican a estafar a las víctimas, no a defenderlas como les ordena la ley”, aseveró.

Si bien el PRD aceptó respaldar la propuesta del PRI, anticipó que no se quedará callado ante los errores que se cometan.

La diferencia entre seguir en la simulación o pasar a la historia como el origen de la transformación está en manos del nuevo fiscal, aunque admitió que la jornada del lunes, durante la comparecencia de los aspirantes no escuchó ningún planteamiento radical.

“Nadie llamó a quitar el cáncer de la Fiscalía, solo plantearon dar algunos tecitos como papelería o gasolinas, promover cursos de capacitación; es bueno que la gente se capacite, pero por muchos cursos que le des a un ladrón no dejara de serlo”.

Carlos Reyes Torres remató: “Por mucho que le aumentes el sueldo a un ladrón, vas a temer un ladrón mejor pagado”.

De los grandes pendientes

Entre los casos que debe atender el nuevo fiscal con carácter prioritario, la tarde del martes se citó el del asesinato cometido en agravio de Armando Chavarría Barrera, impune desde 2009, además del crimen de Ambrosio Soto Duarte, alcalde de Pungarabato, la desaparición de Catalino Duarte Ortuño, el asesinato del ex alcalde de Tecpan Crisoforo Otero Heredia, Roller Arellano Sotelo, Demetrio Saldivar Gómez, Antonio Jaimes Moctezuma, Arturo Gómez Pérez y el del alcalde con licencia de Coyuca de Catalán, Abel Montùfar Mendoza.

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