Guerrero: El combate a la violencia de género.

El 22 de junio de 2017, la Secretaría de Gobernación, a través de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (CONAVIM) declaró la Alerta de Violencia Género contra las Mujeres (AVGM) en ocho municipios del estado: Acapulco de Juárez, Ayutla de los Libres, Chilpancingo de los Bravo, Coyuca de Catalán, Iguala de la Independencia, José Azueta, Ometepec y Tlapa de Comonfort. Está declaratoria se dio luego de que defensoras de los derechos de las mujeres presentarán la solicitud el 23 de junio de 2016. Si bien el Gobierno Federal dio un plazo de seis meses para que las autoridades estatales cumplieran con una serie de recomendaciones que abonarían a la garantía del derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia -concluido el plazo- el Grupo de Trabajo definió por unanimidad que no encontraron “elementos suficientes para determinar el total cumplimiento” de las recomendaciones.
A un año de la declaratoria de la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género Contra las Mujeres, la violencia de género va al alza. Este 21 de junio, en una sala de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos, el Observatorio Ciudadano Nacional indicó que se seguirá una segunda alerta de género por agravio comparado, que es cuando una legislación o una política pública es discriminatoria contra las mujeres.
En Guerrero, las mujeres son asesinadas en un contexto de impunidad y con violencia cada vez más extrema. La organización para la solicitud de la AVG, informó que de 2010 a 2015 se cometieron 901 homicidios dolosos de mujeres en la entidad: en 2010 se registraron 124, al 2015 la cifra se ubicó en 225. Destaca Acapulco como el municipio que tuvo el mayor número de casos (431), seguido por Chilpancingo (45), Iguala (49), José Azueta (29), Tlapa de Comonfort (12 ), Ometepec (14), Coyuca (16), Ayutla (8) y otros municipios con 297 casos.
En 2018, solo en enero hubo 25 casos, casi uno por día, siete meses después de que la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim) decretara la Alerta de Violencia de Género (AVG) para ocho municipios de la entidad. En 2017, fueron: Acapulco con el mayor número de casos de feminicidio, en seguida, Chilpancingo de los Bravo, y en tercer lugar, Chilapa de Álvarez. Es lo que ha registrado la Asociación Guerrerense Contra la Violencia Hacia las Mujeres, que contabilizó en este periodo un total de 156 casos. Del total de asesinatos registrados, 62.6 por ciento fue por arma de fuego y en todos la víctima tenía una relación cercana con su agresor, es decir, fue asesinada por su esposo, novio, ex pareja sentimental.
El 2017 estuvo marcado como uno de los años en los que la violencia contra las mujeres se trató de ocultar y de trivializar esta tragedia. En todos estos casos las autoridades municipales y estatales fueron omisas para garantizar y proteger su vida e integridad física. Existe la recomendación de crear el Banco Estatal de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres, sin embargo, se niega la información.
Una vez emitida la declaratoria de AVGM, las autoridades están obligadas a realizar medidas de seguridad, prevención, de justicia y reparación entre las que se encuentran: publicar y divulgar en medios de comunicación y lugares estratégicos, la naturaleza y los alcances de la AVGM con información accesible para la población. Diseñar e implementar inmediatamente una estrategia para la recuperación de espacios públicos y la prevención de la violencia mediante la implementación de medidas de seguridad específicas en zonas de riesgo. Elaborar un diagnóstico estatal sobre todos los tipos y modalidades de violencia contra las mujeres, de acuerdo con la definición que se hace en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia e integrar y actualizar adecuadamente el banco de datos.
Otras de las acciones son: establecer una estrategia de educación en derechos humanos de las mujeres y perspectiva de género que busque la transformación de patrones culturales y la prevención de la violencia mediante la identificación, abstención y denuncia. Fortalecer la Fiscalía General, particularmente, las Agencias Especializadas en investigación y atención a los delitos de feminicidio y homicidio dolosos de mujeres, así como la Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales y de Violencia Familiar y la desaparición forzada de personas no localizadas. Realizar la elaboración de protocolos de investigación, cadena de custodia y servicios periciales con base en estándares internacionales”, entre otras acciones. Todas estas deberán realizarse con perspectiva intercultural atendiendo la violencia interseccional de la que son víctimas las mujeres indígenas y afrodescendientes.
Cabe destacar que en este 2018, el Estado mexicano será evaluado respecto de las recomendaciones realizadas en 2012 por el Comité de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) en relación a las acciones que las autoridades han realizado para erradicar la violencia contra las mujeres en México. Frente a esta evaluación, las omisiones de las autoridades de Guerrero estarán nuevamente en la palestra internacional.
Preocupa de manera especial la saña con que las mujeres son asesinadas. La crueldad contra ellas se expresa en los casos de mujeres que fueron apuñaladas, degolladas, quemadas, asfixiadas, lapidadas, decapitadas o ahorcadas. Son realidades que horrorizan y que tienen como causa la indolencia de las autoridades y su complicidad con los perpetradores. En esta lógica delincuencial, las mujeres son tratadas como objeto y desechadas como seres sin valor ni dignidad.
A pesar de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dictó lineamientos específicos para la investigación en los casos de asesinatos de mujeres, sigue obstaculizándose el acceso a la justicia a las familias que luchan contra esta barbarie del feminicidio. Cabe resaltar que la sentencia 554/2013 expresa claramente que: “Todas las muertes violentas de mujeres deben ser investigadas como feminicidio, con perspectiva de género y con base en los estándares internacionales más altos”.
No podemos exponer solamente el problema sin presentar algunas opciones de solución al mismo. En concreto, para el caso de Guerrero existen varios elementos a considerar, entre los cuales destacan los siguientes:
Diseñar un plan de trabajo sólido metodológicamente. Fortalecer el trabajo interinstitucional. Que las autoridades demuestren eficacia y se pongan a trabajar en la toma de decisiones para el diseño, implementación y evaluación de las acciones. Dar estricto seguimiento a una estrecha y verdadera coordinación entre los poderes del estado. Establecer mecanismos, tanto de concientización, y planeación, como operativos, que den como resultado, la más estrecha coordinación con los municipios y finalmente, pero no por eso menos importante, la asignación de un presupuesto adecuado, suficiente y digno para las tareas que se programen y las acciones que se lleven a cabo.
Tomando como referencia la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016 (ENDIREH) constatamos que el 66.1% de las mujeres ha sufrido al menos un incidente de violencia a lo largo de su vida. El 49% de las mujeres sufrió violencia emocional, 29% violencia económica–patrimonial o discriminación, 34% física y 41.3% sexual. Este diagnóstico, representa un reto y punto de arranque, no sólo para identificar el contexto actual en el que ha derivado postergar la atención a la violencia contra las mujeres. Sino que es también la oportunidad de diseñar e implementar de manera efectiva acciones y políticas públicas que busquen atender el problema de manera estructural, para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.
Definitivamente tenemos un problema que requiere la más prioritaria y eficiente atención. No debemos esperar a que pase otro año más de incremento, al contrario, que este año que corre a partir del 22 de junio, sea de éxitos y logros en el combate al feminicidio en Guerrero.
Una noticia alentadora, sin duda, es que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea apoyarán con personal y lo que sea necesario a Guerrero y a otras dos entidades del país, en el combate de la violencia de género y de los feminicidios que es considerado como un problema de salud pública, y buscarán en coordinación con el gobierno del estado erradicar esos fenómenos sociales.

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