Agremiados al sindicato nacional minero de 24 estados del país acusan al candidato presidencial priista, José Antonio Meade Kuribreña, de atacar a su máximo líder Napoleón Gómez Urrutia por órdenes de su jefe Enrique Peña Nieto y lo han declarado “enemigo número uno” de la clase obrera, del sindicalismo y los luchadores sociales, a quienes no solo perseguiría en caso de ganar la presidencia de México, sino que también los encarcelaría.

En conferencia de prensa representantes de la sección 17 de mineros encabezados por su dirigente, Roberto Hernández Mojica, señalaron que las acusaciones constantes de Meade Kuribreña en contra de Gómez Urrutia son una muestra del temor que tienen empresarios y el gobierno federal priista de su llegada al senado, porque haría un cambio radical de los sindicatos en el país y todos aspirarán a ser como el metalúrgico que defiende a sus agremiados.

Dijeron que el priista y la administración federal hicieron todo lo posible para evitar que el líder minero se mantuviera como candidato plurinominal al senado de la república por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y recurrieron a falsedades e impugnaciones basadas en una doble nacionalidad, pero el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) declaro la inexistencia de impedimentos y lo ratificó como abanderado a ese cargo.

Hernández Mojica, dijo que por esa razón José Antonio Meade es considerado por los mineros de México como enemigo número uno del sindicalismo, de la clase obrera y la lucha social, porque al llegar a la presidencia emprendería una cacería en contra de ese tipo de organizaciones, pero se dijo tranquilo porque el priista se mantiene en un “lejanísimo” tercer lugar en las encuestas y no ganara la elección.

Reconoció que todas las secciones mineras del país cerraron filas en torno a Napoleón Gómez Urrutia y le ofrecieron con orgullo su apoyo en busca de un escaño en el senado, pero también se comprometieron a respaldar el proyecto de nación del abanderado presidencial Andrés Manuel López Obrador, así como de los candidatos a senadores por Guerrero Félix Salgado Macedonio y Nestora Salgado García.

Justificó el apoyo del sindicato metalúrgico a López Obrador, porque el tabasqueño fue el único candidato que abiertamente se atrevió a tomar el problema de los mineros en sus manos y se comprometió a resolverlo al momento de asumir la presidencia del país, donde además tendrán a un senador que defenderá a la clase trabajadora, “tenemos puesta nuestra fe y esperanza de que salgan triunfantes en la elección que se avecina”.

Roberto Hernández Mojica, sostuvo que Morena es un partido serio y no se equivocó al postular a Gómez Urrutia como candidato fuerte a senador y desde ayer las secciones mineras del país incluidas la 17 de Taxco, 269 de Carrizalillo y 270 de Mezcala, enviaron cartas de respaldo político hacia ese proyecto y sus abanderados a la presidencia de México y al senado.

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