El obispo de la diócesis Chilapa – Chilpancingo Salvador Rangel aseguró que la forma de acusar a los jóvenes que son víctimas del crimen organizado por supuestos nexos de parte del Gobernador Héctor Astudillo Flores solo es una forma de evadir la responsabilidad del estado de brindar seguridad a los ciudadanos.

En entrevista la tarde del domingo en el municipio de Chilpancingo, el representante de la Iglesia en Guerrero, destacó que las declaraciones vertidas por el gobernador, podrían traducirse en una forma de lavarse las manos, dejando caer la culpa de las muertes de jóvenes en su supuesto estilo de vida, la cuales también califico de injustas.

Ya que las estadísticas demuestran que las victimas del crimen organizado no solo se tratan de delincuentes si no también personas que mueren como daños colaterales, al igual que de personas totalmente ajenas a los grupos criminales que perdieron la vida siendo inocentes.

Y en algunas ocasiones se ha intento por parte de las autoridades y algunos grupos de la sociedad reducir la relevancia de los hechos violentos con más hechos violentos, dejando de lado las investigaciones y la entrega de resultados a los familiares de la víctimas, como el caso de los dos sacerdotes asesinados en el municipio de Taxco en meses pasados.

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