Las Organizaciones Sociales, soluciones a sectores diversos.

Con este tema se cierra el ciclo que se ha referido a diferentes formas que existen para que la población, ya sea de una comunidad o a nivel nacional, se organice, participe y tome decisiones en aquellos asuntos que son de interés personal o colectivo. Este comentario parte de una premisa fundamental, a saber: no podemos pensar que se va a dar el cambio en nuestro querido México, de manera automática, repentina y tan solo porque se emitió un voto mayoritario a favor de x o z candidato. El cambio de todo aquello que nos afecta y nos duele como mexicanos se va a dar cuando nos encontremos con mayor capacidad de organización y con la preparación suficiente para estar debidamente informados, analizar dicha información y tomar decisiones en aquellos asuntos que nos competen.

México será una potencia cuando los mexicanos asumamos nuestro papel de ciudadanos responsables. Llama poderosamente la atención, cuando nos enteramos de que estando en otros países, nuestros paisanos progresan, son reconocidos por su trabajo, ocupan cargos relevantes dentro del grupo social en el que se mueven y por ello son personas respetadas. Toca el turno a las Organizaciones Sociales.

Una organización social es un conjunto ordenado de individuos que comparten ideas o visiones respecto al tema que los agrupa y cuya meta es lograr un objetivo en común, sea cual sea, tanto para el beneficio privado como de la sociedad en general.

Las organizaciones sociales tienen además una estructura interior que determina las formas de jerarquía que regirán sus relaciones internas, así como la repartición de las labores mancomunadas en distintos núcleos especializados.

De esta manera se cumple el principio fundamental de la economía de esfuerzo en grupo, esencial para nuestro espíritu gregario como especie, y que asegura que las labores en conjunto suelen ser más fáciles de acometer que en solitario.

Características de una organización social: Se trata de un tipo de agrupación humana que ha existido con nosotros desde siempre. Nuestro instinto gregario nos lleva, como a la mayoría de los animales no depredadores, a buscar seguridad en el grupo, en lugar de arriesgarnos en solitario. De esa manera, el mismo conjunto de la sociedad humana opera como una gigantesca organización social, divisible a su vez en culturas, territorios e incluso en unidades tan pequeñas como una tribu.

Las organizaciones sociales se estructuran siempre en torno a la consecución de un fin último: ya sea la supervivencia, la administración de ciertos recursos o la obtención de un beneficio. Ese objetivo otorga sentido a la comunidad y la hace operar mancomunadamente, pudiendo así repartirse las tareas necesarias para avanzar como un todo hacia el éxito, con mayor facilidad que en solitario.

Las organizaciones sociales son entes estructurados y jerarquizados, ya que la repartición de las labores requiere siempre de un sector encargado de la dirigencia y coordinación, de fijar los pasos a seguir y mantener sincronizados los esfuerzos. Existen diversos grados de complejidad posible en dichas estructuras, ya que el funcionamiento de una organización puede llegar a ser tan exigente, que a su vez requiera de organizaciones subsiguientes e internas, y éstas a su vez otras más y así en lo sucesivo.

En la medida en que los componentes de una organización social se especializan en una función determinada y necesaria para avanzar hacia la meta del grupo, han necesariamente de abandonar otras funciones y relegarlas a otros integrantes del sistema, generando así una relación de interdependencia o de necesidad.

A la red total de relaciones de interdependencia de una organización determinada se le denomina Patrón Sinérgico. La ruptura de alguno de ellos acarrea, lógicamente, la interrupción del proceso y el aumento de la entropía en el sistema.

El Estado, en tanto sistema humano organizado y jerarquizado en pos de la justa administración de la vida en sociedad, es un perfecto ejemplo de organización social compleja, con múltiples organizaciones sociales haciendo vida en su interior, cada una en pos de objetivos propios y a menudo contradictorios. A dichas organizaciones se las denomina instituciones y se encargan de diversos cometidos específicos dentro de la dinámica de la nación. Existen distintos tipos de institución, de acuerdo a su ámbito de intereses: políticas, religiosas, educativas, familiares, económicas, profesionales, jurídicas, etc.

En el contexto político se han denominado “Organizaciones Sociales” al conjunto de agrupaciones de participación política popular, surgidas de manera espontánea a partir de la militancia no necesariamente partidizada, pero sí avocada a resolver los problemas de las clases menos favorecidas.

Existen tantas formas de organización social como contextos sociales específicos pueda haber, ya que se trata de estructuras creadas en función de resolver un problema o atender a una necesidad de alguna clase, compartida por la visión de mundo de sus integrantes. Este rango de intereses puede ir desde el rescate de los perros callejeros hasta triunfar en el mercado financiero.

Se entiende a la familia como la organización social básica y primigenia, es decir, la primera de todas. En ella existen roles altamente diferenciados, repartición de las labores y un objetivo común a todo el grupo.

Toda organización social sobrevive en base a resistir al crecimiento del grado de desorden en su seno. La pérdida de los objetivos directrices, superposición de jerarquías o abandono de la estructura fundante son procesos posibles que aumentan del margen de entropía o desorganización y podrían terminar en el quiebre del ordenamiento social.

Un ejemplo de organización social es la empresa. Una empresa se encuentra conformada por diferentes departamentos, los cuales cumplen la función correspondiente. Un departamento técnico. Este se encarga de todas las labores técnicas, como aparatos, instalaciones, conexiones, reparaciones, mantenimiento etc. En este departamento se contratan ingenieros especializados para cada campo requerido.

Cuenta con un departamento comercial. Este es el encargado de la mercadotecnia y publicidad, cuenta con personas con experiencia en dichos campos; se encargan de colocar los productos en el mercado, fijar los precios e investigar qué mercancía tiene preferencia o las mejoras que se deben de hacer; también se enfoca en hacer públicos los productos, diseña las campañas publicitarias y elige el medio de comunicación más adecuado para cada producto, realizando campañas visuales mediante carteles, comerciales visuales, auditivos y la manufacturación de las envolturas, cajas o envases.

Cuenta, además, con un departamento financiero. Este es el encargado de las finanzas, realiza los pagos, cobros y tiene la relación del capital total y parcial de la empresa. Maneja los libros de gastos, entradas, salidas, inversiones, prestamos etc. Además de que maneja la contabilidad de los accionistas en lo particular y de las respectivas acciones, deslindando las reparticiones finales.

El departamento de seguridad se encarga de la seguridad en general, en el caso de fábricas se encarga de la seguridad del personal, la seguridad reglamentaria, como cascos, botas uniformes, mascaras etc. Otro aspecto de este departamento es que la seguridad también abarca la seguridad contra robos, vigilancia del personal, video vigilancia etc. Así, sucesivamente, podríamos establecer una gran cantidad de ejemplos.

En México las organizaciones sociales tienen una larga trayectoria y han jugado un rol importante en la historia del país, articuladas muchas de ellas a procesos políticos, sindicales y de todo tipo.

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