Nadie se engañe, la pelea no es por el total del presupuesto, los gobiernos, sobre todo los gobiernos tradicionales léase (PRI, PAN, PRD) saben que el negocio está en las obras, los servicios que vienen etiquetados para que ellos los ejecuten, que para una obra se le asigne una “X” cantidad no les preocupa que tengan nombre y apellido, porque al final saben, lo han hecho por décadas pueden asignarla o no, con pretextos técnicos pueden reordenarla hacia otro lugar donde les convenga.

Es sabido que, diputados y presidentes municipales ha conseguido el don de servir al servicio público y servirse en el servicio privado; luchan con todo por ser representantes populares para que, por la vía del chantaje se les logren asignar recursos para apoyo social, obras, etc., del cual van quitando primero por su calidad de diputados el diezmo, después a la constructora otro tanto, muchas veces esas constructoras son propias, con sendos prestanombres o, simplemente las adjudican a estas empresas a cambio obvio de apoyos económicos, todavía tienen que pasar el dique municipal, donde el Presidente Municipal lleva también su tajada para permitir que la empresa del diputado se adjudique la obra o, en su caso exige que, sea la empresa favorita del Presidente la que realice la obra y se repita la quita del diezmo. Eso sin contar todavía, la cuota que te permite trabajar y que es el crimen organizado quien te la exige, con la complicidad, beneplácito e impunidad solapada por la autoridad. Es el mismo caso del manejo de los recursos para apoyos sociales que, hasta el sexenio pasado organizaciones campesinas, urbanas, de mujeres, etc., etc. manejaban a diestra y siniestra que, básicamente servían como cajas chicas de manejo electorero y clientelar.

De todos colores y sabores de la política mexicana así, seudo líderes como existen en Guerrero que jamás se han ensuciado las manos en el campo se autodenominan líderes campesinos solo porque el hecho de “gestionar” recursos les permiten obtener grandes ganancias económicas que después con el clientelismo traducen en posiciones políticas. No es cualquier cosa lo que Obrador está logrando con la política implementada, no significa en términos brutos que los recursos al campo se estén reduciendo, lo que está golpeando esta política efectiva de la cuarta transformación obradorista es los bolsillos de los seudo líderes sociales. Si del 100% de los recursos asignados a alguna obra o servicio, llegan los mismos 100, estaríamos abatiendo gran parte de rezago histórico. Si los diezmos que se traducen al final casi el 50% de la reducción del presupuesto se eliminan, el gobierno de MORENA estaría respondiéndole a la ciudadanía. Hay que soportar las pedradas, los gritos y sombrerazos, ponerle un alto a estos vividores presupuestales. Ya basta.

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