«La campaña ya terminó», «nos vamos a portar bien», les recuerda

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, regañó a los ciudadanos que con gritos, abucheos y rechiflas, interrumpieron el discurso del gobernador Héctor Astudillo Flores.

El mandatario federal visitó este viernes el municipio de Tlapa de Comonfort, en la Montaña de Guerrero, donde presentó el programa Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad.

El gobernador fue el primero en tomar la palabra en el evento, para ofrecer un discurso de bienvenida al presidente de la República.

Antes de que el priísta pudiera hablar, comenzaron a escucharse gritos, rechiflas y abucheos.

«¡Fuera!, ¡fuera!», gritaron muchos de los asistentes.

Sin hacer caso a los gritos, Astudillo Flores inició su discurso: «Ciudadano licenciado Andrés Manuel López Obrador», fue lo único que alcanzó a decir antes de que la bulla se intensificara.

Entonces el gobernador hizo una pausa de varios segundos para tratar de que los ánimos entre los asistentes se calmaran.

Después siguió:»En mi carácter de gobernador constitucional del estado de Guerrero, quiero expresarle a usted la más cordial bienvenida a Guerrero, a Tlapa, señor presidente. Quiero compartir con todos los presentes la alegría, la emoción de que usted haga su primer visita a Guerrero y que sea aquí en Tlapa, en el corazón de la Montaña. Aquí donde hay pobreza y hay riqueza en nuestra gente, aquí…»

El mandatario estatal ya no pudo seguir su discurso. Para entonces los gritos de «¡fuera, fuera!» se escuchaban casi tan fuertes como el equipo de audio al que estaba conectado su micrófono.

El gobernador dirigió una mirada al público que tan sólo duró un segundo. Luego bajó la cabeza.

«¡Fuera, fuera!», seguían gritando los asistentes.

En cuestión de segundos, el presidente morenista Andrés Manuel López Obrador llegó a su lado, lo abrazó y tomó el micrófono.

Sólo entonces, la bulla se detuvo y dio paso a los aplausos y las porras.

«Amigos, amigas de Tlapa, de la Montaña, ¡hay que portarnos bien! Ya acabó la campaña, ahora es el gobierno y tenemos que ser respetuosos de las autoridades. No se resuelve nada a gritos y sombrerazos. ¿Qué decía Juárez? Todo por la razón y el derecho, nada por la fuerza», expresó el mandatario federal mientras movía enérgicamente la mano derecha en un gesto de regaño.

«¿Nos vamos a portar bien?, ¿vamos a escuchar con respeto al ciudadano gobernador del estado de Guerrero?, ¿sí o no?», le preguntó a los asistentes.

«¡Noooooo!», le respondieron en un solo grito.

El gobernador Héctor Astudillo Flores, quien permanecía de pie junto al presidente de la República, comenzó a moverse y a sonreír de manera nerviosa.

«A ver, que levanten la mano los que no quieren que hable el gobernador», pidió López Obrador. Muchos elevaron el brazo.

«Bájenla. Y ahora que levanten la mano los que quieren que sí hable el gobernador», pidió nuevamente. Varios asistentes lo hicieron.

«Es un empate. (El gobernador) va a terminar de ofrecer la bienvenida, ¡me canso ganso!», sentenció el mandatario federal.

Las rechiflas se apaciguaron y Astudillo Flores tomó nuevamente el micrófono.

«Gracias señor presidente. Quiero comentarles a todos ustedes que desde que el ciudadano Andrés Manuel López Obrador fue el triunfador en las elecciones del primero de julio, yo fui uno de los primeros que expresé mi amplio reconocimiento y le desee el mayor de los éxitos, lo hago ahora como presidente de los Estados Unidos Mexicanos», expresó el priísta.

«El gobernador Héctor Astudillo no es conflicto, es solución. Cuente conmigo para que gobierne bien este país, que no es nada sencillo. Muchas gracias, que viva Guerrero», aseveró en el cierre de su mensaje.

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