Acapulco, Gro. – Acapulco es una bomba de tiempo con más de 176 estaciones de carburación que operan clandestinamente y con graves irregularidades, por lo que hasta el momento han clausurado 11 negocios.

La presidente municipal, Adela Román, reconoció que los negocios que expenden gas LP, actúan al margen de la ley, y sostuvo que “no queremos un Sanjuanico en Acapulco, no queremos incendios como los que han provocado los huachicoleros en diferentes partes del país”.

Lo anterior fue dado a conocer durante una conferencia de prensa, donde el gobierno de Acapulco expuso los motivos por los que han clausurados 11 negocios de los 176 que operan en el puerto.

“Lo que más nos preocupa es la seguridad de la población acapulqueña, pero además luego de clausurar estos establecimientos que son 176 en Acapulco. Pero se les está dando el derecho de audiencia, a pesar de que saben que están incumpliendo con la normatividad.

“No queremos el día de mañana pasar a la historia, este cuerpo edilicio, como personas que no tuvimos ni la sensibilidad, ni la responsabilidad de actuar apegados a la Ley, para evitar desgracias mayores”, dijo la edil.

Flanqueada por regidores y síndicos, la alcaldesa explicó los motivos de las clausuras y sostuvo que las estaciones de carburación continúan operando en forma clandestina en diferentes colonias.

Negó que haya temor del gobierno municipal para sancionar a las estaciones de Gas LP, y remarcó que muchos negocios han cerrado para evitar las sanciones ante las supuestas anomalías.

Incluso, dijo que lo que su gobierno pretende es darle a los habitantes de Acapulco, la seguridad, pues muchos de los negocios presentan equipo contra incendios obsoleto, tanques con fugas de gas, la falta de licencia de funcionamiento, además se indica que la ley señala que el abastecimiento del combustible se presenta prácticamente “a todas horas”, dijo el coordinador de Protección Civil del puerto de Acapulco, Cuauhtémoc Gayoso.

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