·Dictamen en contra de la reforma al artículo 167 de la Constitución Política del Estado genera debate entre Morena contra el PRI y el PRD
·Jornada de gritos, cabildeos y finalmente el vacío para romper el quórum

Rogelio Agustín

Un dictamen que declaró improcedente la reforma al articulo 67 de la Constitución Política del Estado generó la discusión más encarnizada que han sostenido los diputados de Morena, el PRI y el PRD en el Congreso local; hubo acusaciones de convertir la sala de Plenos en un mercado, salieron a relucir presuntas amenazas contra los trabajadores del área técnica y al final, la bancada mayoritaria “reventó” la sesión con el argumento de que fue víctima de una jugarreta orquestada por la oposición.
Casi en la recta final de la jornada legislativa del jueves 28 de marzo, la Comisión de Estudios Constitucionales presentó un dictamen con el que se declaraba improcedente una propuesta presentada el 23 de octubre de 2018 por el actual delegado del Gobierno federal en Guerrero, Pablo Amilcar Sandoval Ballesteros.
Sandoval Ballesteros fue el primer coordinador de la fracción parlamentaria de Morena en el Poder Legislativo local, en consecuencia, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), de ahí el interés de que su propuesta se aprobara.
La reforma al artículo 67 de la Constitución Política local, planteaba que de 30 días que actualmente tienen las comisiones para dictaminar las iniciativas que se presentan, el término de tiempo se acortara a 20, para de esa manera abatir el rezago en los trabajos de la legislatura guerrerense.
En el dictamen presentado ante el Pleno, se advierte que la propuesta de reforma podría resultar contraproducente, porque los diputados no tendrían el espacio suficiente para realizar el análisis que corresponde a cada propuesta, lo que lejos de abatir el rezago en el desahogo de iniciativas podría incrementarlo.
De los cinco integrantes de la Comisión de Estudios Constitucionales, tres firmaron el dictamen que declara improcedente la propuesta del actual delegado del gobierno federal; siendo estos el presidente Bernardo Ortega Jiménez, integrante de la bancada del PRD; el vocal Jorge Salgado Parra, militante del PRI y la también vocal Celeste Mora Eguiluz, integrante de la bancada de Morena.
En contra firmaron el secretario Moisés Reyes Sandoval y el vocal Jesús Villanueva Vega, ambos del Morena.
Al momento en que puso a consideración del Pleno, la bancada de Morena lo rechazó con 23 votos en contra, el bloque integrado por el PRI, PRD, MC, PAN, PVEM y PT sumaron 21.
En un segundo momento, se puso a consideración si la propuesta regresaba a la Comisión de Estudios Constitucionales o se desechaba, 21 diputados votaron porque se mandara al archivo y 19 de Morena plantearon que se regresara a la comisión de origen.
Dicho resultado molestó al coordinador de Morena, Antonio Helguera Jiménez, que después de una discusión cargada de arrebatos solicitó que el asunto se votara nuevamente, pues hubo compañeros de su fracción que no fueron tomados en cuenta.
El diputado Bernardo Ortega le hizo saber que si algunos de sus compañeros, por lo menos cuatro se habían reservado su derecho a votar, es porque no estaban en el ánimo de exhibirse como ignorantes de la ley.
La secretaria de la Mesa, Aracely Alhely Alvarado fue acusada de no contar deliberadamente a por lo menos tres diputados, ella argumentó que la Ley Orgánica establece que la votación económica establece que los diputados deben incorporarse de sus asientos para que su voto sea tomado en cuenta, ya sea a favor, en contra o como abstención.
En este caso, hubo algunos legisladores que levantaron la mano tímidamente, no se incorporaron y al hacer el conteo no se les tomó en cuenta.
La discusión subió de tono, los señalamientos iban de una bancada hacia otra, Morena solicitaba que se repitiera la votación pero PRI y PRD enarbolaban ejemplares de la Ley Orgánica para señalarles que jurídicamente su petición era improcedente.
El coordinador de la bancada del PRI, Héctor Apreza Patrón manifestó abiertamente que se sentía avergonzado por el espectáculo que ofrecía la legislatura de Guerrero durante la sesión.
En aras de sacar adelante el punto, la presidenta de la Mesa Directiva, Verónica Muñoz Parra propuso la declaratoria de un receso de dos minutos, el cual se aprobó antes de las 14:00 horas y se prolongó hasta después de las 18:30.

El chantaje

Cuando la sesión reinició, el diputado Zeferino Gómez Valdovinos estaba en en la tribuna, listo para hacer uso de la palabra, el presidente de la Jucopo, Antonio Helguera Jiménez desde su lugar solicitaba que la secretaría leyera el artículo 96 de la Ley Orgánica del Congreso, pero su homóloga del PRI, Alicia Zamora Villalba reviraba invocando el articulo 270.
El fundamento del coordinador de Morena pretendía que se repitiera la votación sobre la posibilidad de que el asunto se turnara a comisiones, para un nuevo análisis, mientras que lo solicitado por Zamora Villalba sustentaba que el asunto se desechara, quedando imposibilitado para volver a presentarse durante el año legislativo que estaba en curso.
“Nosotros consideramos que esta legislatura haga correctamente las cosas, si nos vamos con la seguridad de que se violentaron nuestros derechos no va a contribuir a que sigamos caminando bien”, dijo Helguera Jiménez de primera instancia.
Luego advirtió: “Nosotros estamos en el ánimo de caminar juntos y que se repita la votación, porque no estuvo lo correcta que se esperaba y si no se diera, estaríamos nosotros valorando la posibilidad de permanecer (en la sesión), no queremos llegar a esto, es conveniente que logremos el consenso y que haya una repetición de la votación”.
Mariana García Guillén solicitó que se leyera el artículo 102 del reglamento interno, en relación a cuando existen dudas en torno a la forma en que se genera una votación, lo que procede es que se realice una votación nominal.
La petición fue revirada por la presidenta de la Mesa, quien le indicó que el Congreso de Guerrero todavía no cuenta con un reglamento interno, que en todo caso procedía la lectura de la Ley Orgánica.
Cuando al fin se otorgó el uso de la palabra al Morenista Zeferino Gómez, que aguantó en tribuna hasta que se le otorgó el turno, de inmediato replicó el perredista Alberto Catalán Bastida y la priísta Alicia Zamora, enseguida se generó un griterío que propició que la participación de Gómez Valdovinos por momentos se tornara inaudible.
El diputado Gómez llamó a recomponer un procedimiento que admitió, en ese momento no gozaba de credibilidad y demandaba a la presidenta de la Mesa Directiva que repitiera la votación.
Mientras el perredista Bernardo Ortega reclamaba la inviabilidad de la intervención en tribuna, su compañero Alberto Catalán Bastida reprochaba que los diputados de Morena recurrieran a la práctica de tomar la tribuna por asalto.
-El diputado puede hablar desde su curul, no en tribuna-, replicaba un molesto Catalán Bastida, mientras el morenista Alfredo Esquivel Sánchez le atajaba gritando ¡sí patrón! desde el extremo derecho de la sala de sesiones.
Cuando la discusión se salía de control, la presidenta de la Mesa Directiva, Verónica Muñoz Parra explicó que en todo momento buscó que al punto crítico se le diera un manejo adecuado, que permitiera un acuerdo que impidiera la fractura entre las fracciones que integran al Congreso.
Reprochó que pese a los señalamientos que le han hecho, en en sentido de proceder sin carácter, es por el ánimo de buscar la cohesión de los diputados para evitar una confrontación interna, pero anotó que la votación ya estaba dada.
El presidente de la Jucopo, Antonio Helguera insistió en la necesidad de repetir la votación, con el argumento de que al no tomar las abstenciones el procedimiento legislativo estaba trunco, situación que la presidenta reviró al recordarle que las abstenciones no cambian el sentido de las votaciones.
Luego recordó que hubo cuatro diputados que no se levantaron al momento de votar, de tal suerte que no lo hicieron a favor ni en contra, lo que permitió que ganara la alternativa que envía la propuesta al archivo.
El perredista acusó a la vicepresidenta de la Mesa Directiva, Norma Otilia Hernández de amenazar al personal de la Secretaría de Asuntos Parlamentarios, a los que “les dijo que los van a despedir si las cosas no se hacen como ellos quieren, eso no vamos a permitirlo”.
Agregó: “La diputada Norma Otilia, le dijo a la diputada Araceli Alelhy que ella no era secretaria efectiva, aquí todos tenemos los mismos derechos y no se vale que a los trabajadores se les amenace”.
Mientras hablaba, el morenista Ricardo Castillo le pedía “nombres” desde su curul, a lo que Ortega le sugirió: “Si quiere hacer uso de la palabra pídalo a la Mesa Directiva, pero no grite como si estuviera en el mercado”.
En su defensa, la vicepresidenta Norma Otilia Hernández solicitó que se presenten las pruebas que hay respecto a la amenaza dirigida contra los trabajadores, pero también insistió en el hecho de que lo sucedido durante la votación de la iniciativa era un fraude.
Una vez que el asunto se declaró concluido, y dado que la votación no se repitió como lo solicitaba la bancada de Morena, los diputados de dicha fracción abandonaron poco a poco la sala de sesiones.
Cuando la Mesa Directiva ordenó que se contara el número de diputados que estaban en la sala de plenos, el resultado fue de 23 representantes populares, uno menos de lo que permitiría el quórum necesario para continuar.
Fue así como la sesión quedó suspendida y se reprogramó para el martes de la próxima semana.

La oposición no entiende

Mientras la sala de plenos se quedaba sin quórum, afuera, la bancada de Morena denunciaba que pese a ser mayoría, durante la votación del dictamen presentado por la Comisión de Estudios Constitucionales sus derechos se habían atropellado, lo que propició que se abandonara el recinto.
La intención, dijo que era propiciar una discusión más adelante sobre la forma en que se deben sobrellevar los trabajos del Congreso, una vez que la violación a la Ley Orgánica resulta impugnable.
Lamentó lo sucedido, ya que trastoca el interés de que en la 62 Legislatura haya cordialidad y buena relación.
Luis Enrique Ríos sostuvo que lo que se vivió durante la sesión, “tiene que ver con el hecho de que los dos partidos que durante 15 o 20 años tuvieron el control del estado, no quieren entender que las cosas ya cambiaron”.
“Parece que estos dos partidos no lo entienden y siguen utilizando las viejas mañas, los trucos, las viejas cartas que se sacan de la manga porque no quieren entender que las cosas ya cambiaron, por eso nosotros vamos a revisar la estrategia, después de las actuaciones que vemos en los otros partidos”.

Deja tu opinión