Cuando los priistas gobernantes le decían a la sociedad de sus programas de gobierno y los resultados que prometían, el noventa por ciento de los mexicanos ya sabían que no era cierto que, con toda seguridad los recursos serán desviados y aparecerían en la cuenta de algún alto funcionario de los gobiernos priistas. La gente y sobretodo la prensa domesticada no investigaba, ni preguntaba, por algo tenían grandes entradas de dinero por, hacerse de la vista gorda de los negocios prianistas. Honrosas excepciones en los medios ponían el dedo en la llaga, sin embargo no pasaba gran cosa.
Así pasaron sexenios varios, la inseguridad de la cual si acaso servía para que el amarillismo de los medios vendieran mas no era reclamado al presidente en turno, tampoco mostraron mucha indignación cuando se descubrió, el caso del gobernador Duarte, Veracruzano mandatario que vacunaba agua espero que cuando menos destilada a niños enfermos de cáncer; los excesos en la corrupción en el seguro popular es callada a billetazos y solo especulan que, Obrador le está quitando atención médica a millones de mexicanos en extrema pobreza, no dicen nada de los cobros y corrupciones que este sistema emergente le dejó grandes recursos a los priistas. Tampoco del uso electorero que el PRI le daba a este programa. Nadie, menos el Peje está desprotegiendo a nadie. Todo se está recomponiendo y todo apunta que lo que se le ofrezca a los mexicanos será mejor y limpio.
Alguien duda que las estancias infantiles se convirtieron en una mina de oro y reserva electoral del PRI, miles de infantes que no existen, cuando menos no en las pareces de las estancias infantiles, un mecanismo que enriquecieron a muchos delegados y gestores priistas y claro a propietarios corruptos de esas instalaciones, claro no todos ni todas. 
Ejemplos hay miles, los tiempos en la era priista en lugar de mejorarles la perspectiva, empeoraba.
En esta época de presidencia pejista, los tiempos actúan de manera diferente, desde antes, Obrador ha sido ave de tempestades, con un carácter fuerte, necio, siendo un hombre que no puede quedarse callado, pareciera que, las cosas se le complican en relación a lo que prometió, no solo en campaña, sino a lo largo de su vida política, sin embargo con Andrés Manuel siempre ha sido así, con el desafuero, con los segundos pisos, con el PRD, etc. En todos, ha salido victorioso.
Los tiempos en los tiempo de Obrador, parecieran no tener un destino diferente, este año, sin duda será de retos difíciles, de tratar de limpiar la casa, de quitar la estructura priista incrustada en el poder público si, esos que se quejan de despido injustificado como sino entendieran que hay un relevo político indiscutible. El próximo año el 2020 tiene que ser de cosechar algunos triunfos de la administración obradorista para que, llegue con fuerza a la elección intermedia del 21.
Obrador es un fajador, un luchador empedernido, que recibe muchos golpes y que, cuando sus contarios lo creen vencido, se levanta victorioso, recuerda el desafuero, los priistas tenían todas las fichas para encarcelar a Obrador, aun y si ese golpe se hubiera realizado, Andrés Manuel hubiera ganado.
Los tiempos actúan de manera diferente, al final la razón de Obrador triunfará.

 

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