En una caverna, cerca de Copango

·Cerca de la comunidad de Coapango

SNI, Chilpancingo, 23 de abril.- La brigada de búsqueda de fosas clandestinas localizó una caverna con los restos óseos de al menos dos personas.

La mañana del lunes, el colectivo Madres Igualtecas en Busca de sus Desaparecidos inició los trabajos correspondientes a la segunda etapa de búsqueda en fosas clandestinas, con la colaboración del Centro de Derechos de las Víctimas Minerva Bello y el apoyo de la Fiscalía General de la República (FGR).

Ese día ubicaron una caverna cerca de la comunidad de Coapango, en la sierra de Chilpancingo. De acuerdo con denuncias anónimas, ese lugar es utilizado como tiradero de cadáveres de los grupos delictivos.

Sin embargo, no pudieron descender para explorarla porque no tenían el equipo necesario.

Los brigadistas solicitaron el apoyo de Protección Civil Estatal, dependencia que se comprometió a apoyarlos con equipo y personal capacitado.

La salida estaba programada para las seis de la mañana de este martes, pero el lunes por la noche recibieron una notificación de Protección Civil Estatal en el sentido de que no podrían apoyarlos porque no contaban con equipo necesario.

Por ello, solicitaron el apoyo de la Brigada Humanitaria de Paz Marabunta, un organismo de la sociedad civil que cuenta con equipo y capacitación en ese tipo de rescates y exploraciones.

Los brigadistas de Marabunta salieron a primera hora de la Ciudad de México con dirección a Chilpancingo, por lo que la caravana se reprogramó para las 11:30 de la mañana.

Para esa hora, los activistas de Marabunta aún no llegaban a Chilpancingo y por ello la actividad se volvió a programar para las dos de la tarde.

A las 2:30 de la tarde, la caravana salió para la zona de expedición.

Al llegar al lugar, la FGR estableció un cerco de seguridad para realizar las diligencias.

Los brigadistas de Marabunta descendieron con equipo de rapel. Dentro de la caverna encontraron los restos óseos de dos personas. También hallaron bolsas de basura.

Los peritos de la FGR descendieron a la caverna y comenzaron las labores de peritaje. Extraoficialmente se informó que cabía la posibilidad de que hubiera más restos en las bolsas, pero tendrían que sacarlas para conocer su contenido.

Un grupo de familiares regresó a la capital con el resguardo de una patrulla de la Policía del Estado, para llevar comida, chamarras y cobijas, pues las diligencias se extenderían durante la noche y posiblemente hasta la madrugada.

En el lugar se quedaron elementos de la FGR, un grupo de la Policía Estatal y dos visitadores de la Comision de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero.

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