Hay más de mil 500 víctimas de desaparición forzada en Guerrero, según colectivos

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Impunidad, la causa de que la práctica prevalezca

En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición forzada, colectivos de diferentes regiones reportaron más mil 500 casos en Guerrero, a los que tendrían que sumarse los asuntos que no se han denunciado por miedo.

La jornada del viernes, diferentes organizaciones que incorporan a familias de personas desaparecidas en diferentes lugares y épocas, realizaron una marcha en las calles de Chilpancingo.

Inicialmente se realizó un conversatorio en el auditorio de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), en él participó como ponente la señora Tita Radilla Martínez, quien lleva más de 45 años promoviendo acciones para la búsqueda de su padre, el ex alcalde de Atoyac Rosendo Radilla Pacheco, la única víctima de la Guerra Sucia de los años setentas reconocida e investigada oficialmente.

Tras el conversatorio, los participantes se concentraron sobre el punto de inicio de la avenida Lázaro Cárdenas, para realizar una marcha que tuvo como punto final la plaza central Primer Congreso de Anáhuac.

En el kiosco del zócalo se realizó un mitin, en el que las organizaciones participantes reiteraron que la causa principal de que no haya desapariciones forzadas resueltas y sancionadas, es la impunidad que prevalece ante dicho flagelo.

Manuel Olivares Hernández, director del Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón, dijo que hasta 2016 se tuvo un registro de 106 desaparecidos, pero sabían de la existencia de otros 400 que podrían estar documentados con otras organizaciones, una de ellas el colectivo Siempre Vivos.

Muchos de los casos no se denuncian por miedo, pues Chilapa es una zona en la que los grupos delictivos se desplazan con un margen muy amplio de maniobra.

José Filiberto Velázquez, del Centro de Atención a Víctimas Minerva Bello, refirió que reuniendo toda la información que tienen en su poder colectivos de Chilpancingo, Iguala, Acapulco y Chilapa, habría por lo menos mil 500 casos.

Sostuvo que entre el 80 y 85 por ciento de las familias afectadas no presentan denuncia, principalmente porque no tienen confianza en las autoridades y temen que haya represalias en su contra.

Los mil 500 casos a los que hacen mención, de acuerdo con Manuel Olivares y José Filiberto Velázquez se generaron a partir de 2006, cuando el ex presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa declaró su guerra contra el crimen organizado.

Hay casos muy lamentables, entre ellos el de la Asociación de Familiares de Desaparecidos en México (Afadem), que tiene un registro de 650 casos documentados durante la denominada Guerra Sucia de los setentas, pero que durante los últimos años también han recibido reportes que se desprenden de la guerra contra el narco.

La impunidad en el caso de las desapariciones es tal, que de las 40 mil casos que se presume que hay, solo en 27 casos se han emitido sentencias contra presuntos perpetradores, lo que deja claro lo complicado del panorama.

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