El Partenón de Zihuatanejo está en ruinas

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Tras 30 años de litigio queda en manos de gobierno de Guerrero

Fue edificada por policías «albañiles» traídos de la Ciudad de México

Acapulco, Gro. – Tras las ruinas de El Partenón, solo quedan anécdotas de la ostentosa construcción, edificada en casi cuatro años y donde policías capitalinos fueron utilizados como albañiles, traídos desde la Ciudad de México.

El predio tiene diez mil 521 metros cuadrados, está ubicado en la mejor zona hotelera y tiene de fondo la bahía Playa La Ropa, donde se localizan los hoteles de mayor prestigio de este puerto.

Dentro de lo que fue la lujosa mansión se encontraron esculturas griegas ya dañadas por el tiempo, y sobre todo lo que fueron pinturas y esculturas del Fauno y el Sátiro, ambos de la mitología griega.

En la parte baja del enorme predio, esta una discoteca con barra y ocho pilares que la circundan, muy cerca de ahí un jacuzzi, en plena terraza, a un costado la enorme piscina con vista a la bahía de Playa la Ropa, la cual estaba cercada por macetones y luces en toda la casa.

Era tal la ostentación de la familia Durazo-Garza que desde el palacio romano construido en el pacífico mexicano, había un túnel desde la casa que comunicaba hasta la franja de arena en Playa la Ropa.

Además, revelaron que la construcción de la ostentosa mansión fue gratis, pues la licencia estaba “exenta de pagos”, y como leyenda un texto que decía: “Por Servicios Prestados a la Comunidad”.

Según revelación del cronista de la ciudad Rogelio Campos Aburto, quien explicó que los “servicios”, consistieron en la entrega de vehículos, al parecer robados en la Ciudad de México, y entregados en el puerto de Zihuatanejo para que funcionaran como patrullas en el municipio.

El personaje encargado de brindar aquella atención para el entonces poderoso jefe de todas las policías en la capital del país, fue el joven Armando Federico González, en aquel entonces funcionario municipal del gobierno que encabezaba el alcalde Fidel González Gordillo.

De hecho, las piedras para construir dos veces un muro de más de 20 metros de altura que debían contener la sólida edificación del Partenón, fueron obsequiadas al entonces jefe policiaco por el gobierno local.

Así se fue construyendo el llamado “Partenón”, propiedad del extinto Arturo “El Negro” Durazo Moreno.

TRAS UN LITIGO DE 30 AÑOS SE QUEDA EN MANOS DE GUERRERO EL PARTENON

Interacción realizó un recorrido por el inmueble que tras un largo litigo por más de 30 años finalmente, pasó a ser propiedad de la instancia gubernamental Promotora Turística de Guerrero (PROTUR), con lo que se adquiere firmeza jurídica plena y se podrá disponer para los fines expropiatorios.

Hace una semana en sesión pública de la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, aprobó el recurso de reclamación 1342/2019 que desecha en definitiva el último recurso que podía hacer valer la sucesión de Arturo Durazo Moreno, en contra de la resolución que le negó la reversión de la expropiación del llamado “Partenón de Zihuatanejo”.

De esa forma, quedan agotados todos los recursos y medios de defensa procedentes que tenía a su alcance la sucesión de Durazo Moreno y su esposa Silvia Garza Saenz, en contra de la expropiación,

En entrevista el cronista del puerto de Zihuatanejo, Rogelio Campos, narró alguno de los episodios de la época.

Se cayó un muro de 20 metros de altura, que dejó algunos muertos y lesionados, sin que nadie pudiera informarlo, al lugar no entraba nadie pues era “terreno cuidado por policías de la Ciudad de México”.

Otro fue el susto que el entonces director del Fideicomiso de Bahías de Zihuatanejo (FIBAZI), llevó Raúl Esponda Rodríguez, quien celebró un convenio de donación con Durazo Moreno, para regalarle toda la piedra para la construcción de los dos muros del Partenón.

Ya terminado el palacete, para llevar a cabo la inauguración llevaron más de 20 flamingos, muchos de los cuales no duraron ni un solo días pues volaron y solo pudieron recuperar unas dos aves, contó.

Recordó que en la mansión había diversos animales, incluso hasta un león que estaba en una jaula casi en la entrada de la mansión.

En lugar está abandonado, la cocina está destruida, las recamaras fueron saqueados y en el mejor de los casos vandalizados, y destruidos.

Las esculturas y las pinturas que adornaban el patio, los muros y las habitaciones están pintarrajeadas y en la mayoría de los casos destruidos. Y casi toda la casa está infestada de murciélagos.

El cableado de toda la casa fue saqueado, las cortinas que cubrían toda la casa no existen y el piso como las puertas también se las ido llevando poco a poco.

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