Mujeres y niños abandonan pueblos de Zirándaro, los hombres se atrincheran en San Rafael

0
34

Ya no aguantan el cobro de piso impuesto por el CJNG y la FM

Piden la presencia permanente del Ejército, la GN y la Policía del Estado

 Los delincuentes reclutan contra su voluntad a los hombres jóvenes, denuncian las madres de familia

Desde los primeros días de noviembre, las mujeres y los niños de seis pueblos ubicados en la parte alta de Zirándaro se desplazaron hacia Guayameo para buscar refugio, mientras la mayoría de los hombres se concentraron en el ejido de San Rafael, donde se armaron para cerrar el paso de supuestas células del crimen organizado.
La causa por la que se generó la alerta, de acuerdo con el comisario de San Rafael -quien pide guardar su nombre en el anonimato-, es que supuestos integrantes del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de la Familia Michoacana (FM) pretenden quedarse completamente con el control de sus casas, el maíz que cosecharon este año y sus cabezas de ganado.
“Son gente que no les gusta trabajar y aquí se cosechan miles de toneladas de maíz al año”, explica el comisario.
La tensión ha provocado que las escuelas de los pueblos cercaos permanezcan cerradas. Al igual que los centros de Salud.
En los pueblos que se ubican en los linderos entre Zirandaro y Coyuca de Catalán, el crimen organizado desde hace varios meses les ha impuesto el pago de protección para permitirles vivir en paz.
En San Rafael, los propietarios de ganado pagan un impuesto mensual de 150 pesos por cada cabeza que pasta en sus potreros, el costo del refresco de cola en su presentación de dos litros y medio alcanza los 50 pesos, lo que ha reducido su consumo.
Hasta hace algunos meses, los calentanos que habitan en los pueblos que se disputa el crimen tenían la opción de utilizar leña para cocinar, sin embargo, el crimen les impuso un proveedor de gas y les prohibió el uso de madera como combustible, todo aquel que infringe la regla debe de pagar una multa de mil pesos.
La razón por la que las madres aceleraron su partida, es porque los dos grupos que se disputan el control necesitan engrosar sus filas, por esa razón es que han comenzado a reclutar contra su voluntad a los adolescentes.
-A nadie le gusta que venga un grupo de desconocidos a querer llevarse a sus hijos para pelear por ellos, por eso sacamos a los chamacos-, señala una madre de familia refugiada en Guayameo.

Una hora para salir, sin llevarse nada

En Guayameo, localidad ubicada aproximadamente a 50 minutos de la cabecera municipal de Zirándaro se pudo platicar con la señora María “N”, nombre ficticio que se utilizará pata darle voz a un testimonio que pide preservar la identidad.
“En el Limoncito nos salimos cinco familias, el domingo llegaron unos hombres armados y nomás nos dieron una hora para salirnos, eran como las ocho de la noche, nos dijeron que no querían que encendiéramos luces ni nada, por eso es que nos fuimos caminando casi a tientas, solo pudimos traernos un poco de ropa”, anotó.
De Limoncito a Guayameo los ahora desplazados tardaron en llegar un promedio de cinco horas de camino.
“Dejé mis marranos y mis gallinas, quisiera ir a sacarlos para poder sobrevivir aquí un poco más, ojalá y la situación pronto cambie”.
Otra mujer que trata de ocultar medio rostro detrás de una cartulina, asegura que bajó de San Rafael y que en dicho lugar dejó a sus hijos, quienes tomaron esa decisión para defender al pueblo.
Los adolescentes prefirieron quedarse a tomar parte de la autodefensa, antes de que se les obligara a pelear contra su voluntad a favor de algunos de los “carteles”.
Algunos padres de familia no están de todo conformes con la decisión de los que se quedaron, pues temen la reacción que puedan tener los grupos armados.
“Violencia genera violencia, si yo ahorita agarro un arma, ese es el legado que le voy a dejar a mis hijos, lo que necesitamos es que las autoridades vengan a poner el orden”, anotó.

Los operativos no funcionan

Vestido con un pantalón de mezclilla, playera blanca con el rostro de Fidel Castro Ruz en la parte frontal, el alcalde Gregorio Portillo Mendoza sostiene que la situación es muy compleja, entre otras cosas porque su municipio tiene alrededor de 18 mi 200 habitantes, mismos que se encuentran dispersos en 420 comunidades, las cuales enfrentan el problema de la dispersión en caminos que mayoritariamente son de terracería.
Aunque solo se pudo constatar que hay pobladores armados en San Rafael, el primer edil sostiene que desde principios de noviembre son seis los pueblos que optaron por tomar esa ruta.
La parte más complicada es la que colinda con Coyuca de Catalán, municipio que sostuvo, es en gran parte el origen del problema que actualmente se enfrenta.
“Lo que pasa es que hay una larga historia de rencilla, pleitos incluso entre familias que se han relacionado con supuestas organizaciones delictivas, en realidad a Zirándaro nos ha llegado una guerra que no nos pertenece porque surgió en otro municipio”, asegura.
Sin embargo, asume que más allá de las rencillas añejas, lo que también genera conflicto es el interés por controlar el territorio y la reserva de recursos que eso representa.
Prueba de ello, es que la carretera federal que va de Coyuca de Catalán hacia Zihuatanejo está cerrada a la circulación, pues es el principal punto de confrontación entre el CJNG y la FM.
El diez de noviembre, cuando se generó un intento por ocupar la comunidad de San Rafael y los vecinos presentaron resistencia, el alcalde recibió el aviso de que eran por lo menos 200 los presuntos sicarios que pretendían llegar a la cabecera municipal.
Por esa razón, indica que buscó llamar la atención de las autoridades y dijo a la coordinadora de los alcaldes de Morena, Adela Román Ocampo, que de ser necesario él mismo tomaría las armas para repeler a toda organización delictiva que se acercara.
Para el 22 de noviembre, en Zirándaro ya había personal de la Guardia Nacional, del Ejército Mexicano, la Policía del Estado y la Policía Ministerial.
El alcalde Portillo Mendoza reconoce que los operativos que se han realizado sirven, pero no son lo más adecuado para el caso.
“Lo que pasa es que esos operativos se realizan sobre la carretera, los delincuentes tienen sus informantes y estos les avisan cuando los cuerpos de seguridad avanzan, lo que hacen es subirse a los cerros y se esconden, per cuando el operativo pasa vuelven a bajar para nuevamente hacer daño”.
Lo que propone es la instalación de puestos de vigilancia fijos, que lleguen a la parte alta del municipio y que permitan a los desplazados regresar a sus pueblos para normalizar sus vidas.
Abundio García García, comisario de Guayameo sostiene un cuaderno profesional con varias páginas ocupadas a la mitad de su lineado, en la parte alta se escribe el nombre de la madre y bajo ella la relación de hijos que la acompañan, algunos son tres, cuatro y en algunos casos se dispara hasta 8.
El alcalde sostiene que para el 23 de noviembre se tenía una estimación de mil 300 desplazados, solo en Guayameo había de 350 a 400, los que se integran en 60 familias, aproximadamente.

Una breve visita

El comisario de San Rafael pide que no se publique su nombre y señala que en el lugar hay más de cien nombres armados dispuestos a defender el pueblo, ellos no piensan entregar su maíz y vacas, también señala que ya se cansaron de pagar piso y que no van a permitir que sus casas sean utilizadas como guarida de delincuentes.
Recuerda que hace ya una semana tuvieron un primer choque armado con los delincuentes que se hacen llamar “cárteles unidos”, el resultado fue de por lo menos diez lugareños heridos y un muerto.
“Perdimos un muchacho, pero los detuvimos, aunque el enfrentamiento tardó todo el día, ahí donde se localiza a línea que divide al Ejido de San Rafael”, señaló.
Dos días después, a la entrada del pueblo llegaron elementos del 34 Batallón de Infantería, de la Policía del Estado y de la Guardia Nacional, aunque solamente estuvieron por algunas horas y después regresaron hacia la cabecera municipal.
Los hombres que resguardan el ejido observaron con sorpresa como todos los cuerpos de seguridad se retiraron, pero admiten que los quieren de regreso y de ser posible de manera permanente, para permitir que todos los desplazados regresen y recuperen la normalidad en sus vidas.

Deja tu opinión