Desplazados de Zirándaro increpan a militares, exigen la liberación de nueve detenidos

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Los acompaña el alcalde Gregorio Portillo Mendoza

Al menos 200 desplazados de las comunidades de La Calera, El Chivo, San Rafael y del Ejido de Zihuaquio increparon a personal del Ejército Mexicano para exigir la liberación de nueve civiles armados, quienes fueron detenidos durante la jornada del viernes 21 de febrero.
De acuerdo con un video que circula en redes sociales, la protesta se desarrolló de 19:20 a 19:50 horas del viernes, frente a la iglesia que se ubica en el centro de la cabecera municipal.
El contingente estuvo encabezado por el alcalde Gregorio Portillo Mendoza, los pobladores pedían a los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) la liberación de nueve hombres que alrededor de las 15:00 horas fueron detenidos cuando armados rondaban en la comunidad de La Calera.
En la discusión que tuvieron con los militares que resguardan la cabecera municipal y los pueblos aledaños, los inconformes señalaron que los detenidos “son pura gente que defiende al pueblo”.
Los mandos castrenses reviran el argumento de los desplazados, manifestando que los que han protegido y acompañado a las familias cuando se han tenido que retirar de sus lugares de origen, son los cuerpos de seguridad legalmente establecidos, tanto policías como militares.
-Ustedes no han hecho lo que se tiene que hacer- reprochan de manera reiterada en la discusión, al tiempo que lanzan advertencias respecto a lo que puede suceder en Zirándaro si los detenidos no son liberados.
-“Váyanse y déjennos aquí a que nos maten, o déjennos pelear, nada más no se metan ustedes. Esa gente está defendiendo al pueblo, no cobran piso como los otros y ustedes los están echando para atrás y para atrás, pues mejor váyanse y que nos maten a todos o déjennos pelear, nomás no nos chinguen”, anotaron a gritos los desplazados.
Algunas mujeres acompañaron la protesta mientras el alcalde Gregorio Portillo escuchaba la discusión, mientras un hombre con una lata en la mano, no se aprecia si es refresco o cerveza insiste en que los detenidos defienden a las comunidades sin cobrar un solo peso a los lugareños.
-Ustedes nomás se están llevando a la gente buena-, termina el manifestante mientras las mujeres que se encuentran presentes lo respaldan.
– Osea, ¿La gente que nosotros agarramos …? Trata de preguntar un mando militar, pero es interrumpido por una mujer que termina la oración:
-Es pura gente que anda por el pueblo.
La discusión terminó cuando los lugareños acordaron con el alcalde, Gregorio Portillo Mendoza la integración de una comisión, quienes se trasladarían a Chilpancingo para verificar las condiciones en que se encuentran los detenidos.

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