En Guerrero no todos los pueblos arman a sus niños para reaccionar ante la violencia

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En San Jerónimo Palantla, vecinos de la comunitaria de Pueblos Fundadores, los menores recibieron libros

En Cocula, municipio estigmatizado por la desaparición de los 43, 25 niños integran una orquesta que lleva dos años ensayando

En Guerrero, no todos los pueblos afectados por la violencia capacitan a sus niños en el uso de las armas para defender a sus familias, hay quienes optan por la distribución de libros y la difusión de la música, como una forma de sembrar los valores que al perderse, han dado pie al proceso de descomposición social que actualmente padece el país.

La mañana del sábado 8 de febrero, los habitantes de San Jerónimo Palantla, municipio de Chilapa de Álvarez conmemoraron cinco años de una agresión armada que costó la vida de cinco personas, cuatro hombres y una mujer embarazada.

Como responsables de la agresión ellos señalan a los policías comunitarios de la fracción Pueblos Fundadores (PF), los mismos que la mañana del 22 de enero presentaron una columna de 19 niños que se indicó, diariamente reciben capacitación en el uso de las armas de fuego, con el argumento de defender a sus familias del grupo delictivo conocido como “Los Ardillos”.

En San Jerónimo Palantla se concentraron los sobrevivientes de la agresión armada, en la explanada de la comisaría, las viudas y huérfanos de los caídos ratificaron su reclamo de justicia.

En la parte final de la reunión, el comisario Santos Joaquín Trinidad solicitó a los niños presentes que se formaran frente a altar que se levantó para recordar a las víctimas de la masacre.

Aún sin comprender lo que pretendía su comisario, los niños avanzaron conforme se les llamó, con sorpresa tomaron los libros que les entregaron de manera improvisada.

Clemencia Guevara Tejedor, dirigente del Frente Popular Francisco Villa, organización que tiene presencia en San Jerónimo Palantla, explicó que los libros entregados a los niños son producto de una donación, quienes aportaron fueron estudiantes de la Escuela de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), el académico Teodoro Gallegos y la periodista Alina Navarrete Fernández.

“En lugar de armas, estamos entregando libros a los niños de esta comunidad para sembrar conocimiento, si logramos impulsar la inquietud de la superación, podremos en el futuro tener profesionistas; enfermeros, profesores, ingenieros, esa es la herramienta que tienen que utilizar el gobierno estatal y federal”.

La activista reconoció el gesto de generosidad que tuvieron las personas que aportaron los libros, porque aseguró que eso permitirá que los niños se alejen de las armas y se acerquen al conocimiento.

Rodolfo Colorado Ahuixteco, otro activista del FPFV, anotó que San Jerónimo Palantla se ubica a escasos veinte minutos de Alcozacán, uno de los principales puntos de control de la Comunitaria Pueblos Fundadores, pero estableció claramente: “Nosotros no inducimos al uso de las armas por parte de los niños”.

Agregó: “Lo que nosotros queremos inducirles, es el gusto por la cultura y la literatura, para que ellos aprendan y se desarrollen en todos los ámbitos”.

Antonio Bolaños Calvario, es el coordinador de la Policía de San Jerónimo, aunque aclara que los 20 hombres armados que encabeza sí están reconocidos por las casas de justicia de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC-PC).

Indica: “Aquí ya no hay secuestros, hace tiempo pasó que nos robaban a los niños, nos asesinaban y aunque nos siguen preparando emboscadas, ahora sí nos defendemos”.

Agregó: “Esos de pueblos fundadores se escucha bonito que digan que están operando, que están cuidando a los pueblos indígenas, pero en realidad nos están chingando a nuestra gente, perjudican a nuestras comunidades”.

Orquesta infantil en la tierra estigmatizada por la desaparición de los 43

En Cocula, municipio ubicado en la región Norte de Guerrero está el tiradero de basura donde según el ex procurador general de la República, Jesús Murillo Karam fueron incinerados los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, que permanecen desaparecidos tras los ataques del 26 de septiembre de 2014, en Iguala.

Ahí, desde hace dos años, el Centro Cultural Virginia Navarro promueve la integración de una orquesta infantil, que hasta este lunes 10 de febrero vio cristalizada dicha aspiración.

Grettel Serrano Crespo, promotora cultural, explica que partir del esfuerzo de 25 niños interesados en la música, quienes lograron el respaldo de sus padres, se consiguió dar forma a la orquesta infantil Tecuani.

Dicha orquesta se integra por 14 violines, 4 guitarras y seis panderos, ahí colaboran niños de 4 a 12 años de edad, si bien algunos ya conocían medianamente el manejo de algún instrumento, en el transcurso de los últimos dos años registraron un progreso importante por la contratación de un profesor particular.

La orquesta cuenta con un espacio para sus ensayos cuya renta es pagada por la cooperación de los papás, en ese espacio, la promotora Serrano Crespo plantea que se puedan impulsar también talleres de pintura, teatro y danza folclórica.

La noche del domingo 9 de febrero, dos niños que se ganaban la vida vendiendo tacos a la orilla de la carretera, en el municipio de Cocula fueron asesinados y sus cadáveres abandonados en el interior de un vehículo.

Grettel Serrano admite que dicha información ha generado conmoción entre los promotores culturales, sin embargo, reafirma la convicción de que orientar a los niños en el camino de la cultura es lo mejor que se puede hacer para salir del momento crítico que actualmente se vive, en Guerrero y diferentes partes de país.

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