He atendido partos, he reanimado recién nacidos y también le he tomado la mano y le he dado un beso al que muere. he rezado con el paciente. y todos los días le pido a Dios que mis cuidados sean para sanar al paciente. ¡Amo ser enfermera!

El 12 de mayo se conmemora el día internacional de la enfermería, labor que dentro del sector salud en el estado de Guerrero han salido a desempeñar cientos de mujeres y hombres que se mantienen en la primera línea de combate ante la pandemia de Convid-19, un virus que se ha propagado en todo el mundo y cuyo campo de batalla está focalizado en los hospitales y clínicas de todas las regiones.

Los esfuerzos dentro de sus jornadas laborales se han intensificado drásticamente, estos van desde las medidas de higiene en su lugar de trabajo hasta el aumento en el equipo de protección que tiene que cargar en sus cuerpos, como se ha sido visto en redes sociales, el cual puede llegar a provocar laceraciones en sus rostros.

Y la jornada no termina tras concluir sus horas en las instituciones médicas, durante el regreso a casa algunos viven con temor de sufrir una agresión:

“Eso es muy triste, porque la gente está mal informada y piensan que uno puede contaminar a los demás y no es así, es más fácil que ellos se contaminen estando en la calle y no cumplir con lo que se les dice a qué alguno de nosotros lo contamine” relata Paolina “N” enfermera de la capital, quien confirma que este temor a provocado también problemas de ansiedad y depresión entre sus compañeros.

Tras lograr pasar el riesgo en las calles, el trabajo no culmina, ya que en casa a muchos de ellos sus familias los esperan, por ahora correr a estrechar a los seres queridos no es una opción, ya que zapatos, uniformes, artículos personales y ropa que se utilizo debe ser separada y sanitizada.

En algunos casos las familias han solicitado que desistan de sus empleos, ya que todos los días se exponen a un riesgo impresionante y los daños colaterales de un contagio podrían perjudicar a todos los integrantes de su hogar, pero la “Vocación” motiva a muchos, y las tristezas y alegrías se hacen presentes tras culminar las guardias donde frente a ellos cada minuto tienen la vida y la muerte.

Irlanda Terrazas Ayala quien labora en el Clinica de lssste de Chilpancingo, describe el sentimiento de desempeñar esta labor de la siguiente manera “Estoy enamorada de mi profesión me gusta ser operativa, y hacer sentir al enfermo contento, hasta contarle un chiste si la situación lo permite, escuchar sus temores, penas y hasta sus triunfos.

He atendido partos, he reanimado recién nacidos y también le he tomado la mano y le he dado un beso al que muere. he rezado con el paciente. y todos los días le pido a Dios que mis cuidados sean para sanar al paciente. ¡Amo ser enfermera!.

Esas palabras que podrían representar y dejar una firme imagen en la imaginación, de la realidad que hoy en día viven lo que han sido considerados héroes dentro de esta etapa tan complicada que viven Guerrero, México y el mundo entero.

Por lo que también hacen un llamado a los guerrerenses a permanecer en sus casas y acatar las recomendaciones de salud, ya que en el estado no se cuenta con la capacidad necesaria en el sistema de salud para contagios masivos, lo que podría provocar un colapso, además de que jornada tras jornada deben afrontar al virus causante de tantas muertes con carencias de equipo de protección,

Y en algunos casos de contar con el equipo, este no es de la calidad requerida, por lo que han tenido que solventar con sus propios medios su seguridad, desde lo más básico como un cubre bocas, situación que no merma el espíritu de ayuda y amor por ejercer su labor.

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