Exigen el pago de dos quincenas a más de 200 de sus compañeros

Aunque la capital del estado sigue en semáforo rojo por los altos índices de contagios de Covid-19, este lunes trabajadores de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (Capach) cortaron el suministro del vital liquido en los principales puntos de bombeo hacia la ciudad.

Los trabajadores inconformes forman parte de la sección XXXII del Sindicato Unico de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG) y trabajan para la CAPACH, ellos acusan a la directora de la paramunicipal, Irma Lilia Garzón de mentir sobre los salarios que reciben los trabajadores que se han manifestado desde la semana pasada, principalmente para exigir el pago de la última quincena de mayo y la primera de junio.

Por esa razón, la mañana del lunes 22 de junio los empleados de la CAPACH tomaron los sistemas de bombeo de Acahuizotla y Mochiltlan, por que suspendieron casi de manera total el servicio de agua en la capital del estado.

Gaudencio Atrisco Campos, secretario general de la sección 32 del SUSPEG explicó que la paramunicipal no ha pagado el adeudo que tiene con más de 200 trabajadores sindicalizados, de ahí que hayan considerado necesario radicalizar sus protestas.

El dirigente sindical solicitó a la población que sea comprensiva con la protesta, pues señala que solo exigen el pago del trabajo ya devengado, sin que tengan la intención afectar a los habitantes de Chilpancingo.

Rechazó las declaraciones de la directora del organismo, quien declaró recientemente que varios de los sindicalizados tienen salarios de hasta 16 mil pesos, algunos incluso sin presentarse a trabajar.

Dicha cantidad dijo que rebasa en mucho el ingreso real de los trabajadores, lo que se puede demostrar claramente con sus recibos de pago.

Aunque a partir del movimiento se les prometió que de los pagos que realizaran los contribuyentes se cubrirían las quincenas de los trabajadores faltantes, es no ha sucedido, a pesar de que la población acude a cubrir el monto de sus recibos.

De hecho, señaló que recientemente se registró un pago de cinco millones de pesos por parte de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), el cual hubiera servido para ponerse al corriente con los empleados, peso eso no sucedió.

La ausencia de pago, de acuerdo con el dirigente sindical, confirma que hay una evidente mala fe de la titular del organismo hacia sus propios trabajadores.

Por esa razón negó que las protestas sean un capricho o un acto de irresponsabilidad, pues solamente exigen que se les cumpla con lo que les corresponde de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo.

En todo caso, señaló que fue la falta de respuesta por parte de la directora lo que los llevó a radicalizar sus protestas.

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