Los que se van de las ciudades más grandes no se organizan en clubes, como ocurre con los paisanos de la Montaña o Tierra Caliente

El presidente de la Comisión de Asuntos del Migrante del Congreso local, Moisés Reyes Sandoval sostuvo que hay una cifra negra de guerrerenses muertos en los Estados Unidos por Covid-19,la cual no se registra en la estadística oficial por la desorganización que prevalece entre los paisanos.

La jornada del lunes, la Secretaría del Migrante del Gobierno estatal comenzó la entrega de 23 urnas con las cenizas de igual número de personas que murieron en los Estados de Norteamérica, víctimas de la pandemia del Covid-19.

Fabián Morales Marchan, titular de la Secretaría del Migrante, señaló que se tiene un registro de 173 guerrerenses muertos en los Estados Unidos, aunque solamente 23 familias realizaron el trámite para que se les trajera de regreso a su lugar de origen.

Cuestionado al respecto, Moisés Reyes Sandoval, presidente de la Comisión de Asuntos del Migrante en el Congreso de Guerrero sostuvo que la cantidad de paisanos muertos en el vecino país del norte es mayor, pues muchos de los casos no se registran por diferentes razones.

Reyes Sandoval comentó que hay un dato aproximado de un millón de guerrerenses radicados en los Estados Unidos de Norteamérica, aunque la organización en clubes se tiene documentada principalmente en Chicago, California y Nueva York, aunque la población de guerrerenses abarca otras entidades del vecino país.

Hoy que se regresan muchos paisanos que han muerto a consecuencia del Covid-19, dijo que se tienen datos de los paisanos que salieron de la Montaña, Tierra Caliente y región Norte, pero hay muchos casos que no se cuentan.

Explicó: “Por ejemplo, la gente que ha salido de Acapulco es la población mayor de guerrerenses en Estados Unidos, no es de Tierra Caliente ni de la Montaña, la mayoría son los acapulqueños, pero como el acapulqueño no se organiza, pues no hay grandes clubes”.

Lo mismo sucede con quienes salen de ciudades como Chilpancingo y Zihuatanejo, que generalmente se encuentran metidos en su rutina de trabajo cotidiano y no muestran mucho interés en organizarse.

Por eso, el legislador anata: “Lo que sí sabemos, es que la vecina, el amigo, el compañero mueren y están llegando las urnas, per no hay contabilidad de esos casos, eso nos provoca que exista una cifra negra en cuanto al registro total de paisanos muertos en los Estados Unidos”.

Consideró importante que los migrantes de ciudades como Acapulco, Chilpancingo y Zihuatanejo se organicen para tener una mayor coordinación con las autoridades, en situaciones como las que actualmente se enfrentan.

A manera de ejemplo, señaló que cuando se informó oficialmente que en la Montaña había 13 muertos por Covid-19, el se enteró casi casualmente de cuatro casos en el puerto de Acapulco, los que ya no entraron en la estadística oficial.

“Son casos que no están contados ni lo estarán, no vamos a conocer la cantidad real, algunos paisanos mueren sin documentos y por eso ni siquiera se les identifica”, señaló.

Agregó: “Algunos mueren allá sin familiares, muchas veces sus amigos o compañeros de cuarto saben que eran de México pero no saben de que estado, municipio y menos la comunidad, muchos se quedan con las cenizas sin saber que hacer con ellas”.

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