San Felipe, el pueblo que enfrentó solo a La Familia Michoacana

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Desde el 5 de enero, sus 600 habitantes están desplazados

Los pobladores de San Felipe del Ocote, comunidad de Apaxtla de Castrejón, en la región norte de Guerrero, viven exiliados en la cabecera municipal desde el pasado 5 de enero, tan solo un día después de que tomaron las armas para hacerle frente a integrantes de la familia michoacana (FM), con la única consigna de defender a sus seres queridos.
La noche del jueves 4 de enero la comunidad entera decidió  armarse para enfrentar a los integrantes del grupo criminal de la  FM, quienes los amenazaron de muerte por intentar defender al operador de una maquina que reparaba el camino que conduce a su comunidad.
Ese día por la tarde, el operador fue levantado por integrantes del grupo criminal cuando intentaba llegar a la cabecera municipal de Apaxtla. Debido a la poca velocidad con la que se transportaba fue presa fácil para sus agresores, quienes en repetidas ocasiones encontraron resistencia de parte de la gente de San Felipe del Ocote, que intentaban impedir a toda costa el acto criminal.

La resistencia ocasionó que todo el pueblo fuera amenazado de muerte, tras los hechos se convocó a una reunión improvisada por la noche, en la que se decidió reunir todo el armamento posible y colocar puntos estratégicos de ataque en espera de los sicarios de la FM.
El ataque del grupo criminal se realizó hasta la mañana del viernes 5 de enero, cuando los pobladores bajaron la guardia para ingerir sus alimentos, la emboscada los tomo por la espalda y desarmados, dejando como resultado cuatro heridos, entre ellos una mujer que había llevado alimentos.
El intercambio de balas se prolongó durante cinco horas en las que la comunidad resistió la agresión, hasta que los de la FM se retiraron para replantear su estrategia.

Ante el riesgo de una segunda incursión que llevaría hacia nuevos enfrentamientos, los lugareños decidieron escapar utilizando la única camioneta que existía en el pueblo.

Sobre la vieja unidad treparon a 25 niños para trasladarlos a la cabecera municipal, mientras que las mujeres salieron a pie en busca de ayuda para resistir.

Los apoyo el MAAC

Una vez que superaron las primeras 24 horas de asedio, a la comunidad acudieron policías comunitarios del Movimiento Apaxtlense Adrián Castejón (MAAC), quienes apoyaron con más vehículos para el traslado pobladores hacia la cabecera municipal.

Después se movilizaron elementos del Ejército Mexicano y policías estatales, quienes  tomaron el control de San Felipe.

En entrevista Virginio Román Flores aseguró que su esposa y el fueron de los últimos pobladores que escaparon del lugar, ya que se quedaron a ofrecer alimentos a los Policías y Soldados, como una muestra de agradecimiento.

Explicó que nunca había existido un conflicto con el grupo delictivo, ya que la comunidad era el lugar donde transitaban y compraban alimentos sin que nadie los molestará.
Sin embargo, después de las agresiones del 4 y 5 de enero la tranquilidad se rompió y se generaron los enfrentamientos, dejando en el exilio a cerca de 600 habitantes, los que permanecen refugiados en la cabecera municipal.

 

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