Sepultan a Ma Memije, "la hija del diablo"

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Fue velada en su domicilio y sala de consultas
María Guadalupe Memije Bazán, mejor conocida como la bruja Ma Memije, fue sepultada este lunes en el panteón central de Chilpancingo.
Su cuerpo fue localizado el domingo alrededor de las 7:10 de la mañana, en las inmediaciones del hospital general. Tenía huellas de tortura y el tiro de gracia.
Este lunes, Ma Memije fue velada en el que fuera su domicilio y sala de consultas, sobre el viejo libramiento a Tixtla.
Sus familiares permitieron que los medios de comunicación ingresaran al lugar, pero negaron cualquier declaración y también pidieron discreción en cuanto al manejo de las imágenes, para no comprometer la seguridad de los asistentes.
Alrededor de 100 personas llegaron a velar el cuerpo. Aunque Ma Memije era adoradora del diablo, en su ataúd había una imagen católica.
Afuera de su domicilio colocaron dos cruces negras invertidas, uno de los principales símbolos del satanismo.
A las 4:30 de la tarde se escuchó un minuto de aplausos en honor de Ma Memije. Momentos después se abrió el portón y salió la carroza que llevaba el ataúd con sus restos mortales.
Unas 50 personas, entre familiares, amigos y seguidores, salieron en procesión detrás de la carroza, sosteniendo flores en las manos.
Una mixta del servicio público se encargó de transportar las coronas y arreglos florales que fueron enviados por su seguidores.
La caravana fúnebre llegó al panteón central a las 5:22 de la tarde para proceder a la sepultura de la bruja Ma Memije.
La bruja del diablo
Su nombre completo era María Guadalupe Memije Bazán, tenía 44 años y desde hace 20 se dedicaba a la magia negra.
Era conocida entre sus seguidores como Ma Memije, La Bruja del Diablo y La Bruja del Pueblo.
En una entrevista realizada el 29 de septiembre del año pasado, Ma Memije explicó que era “Palo Mayombe”, una de las religiones africanas que se extendió principalmente en América Central y el Caribe con la llegada de esclavos procedentes de aquel continente.
Esta práctica mezcla el chamanismo africano con los elementos del espiritismo. Se caracteriza por trabajar con las energías de muertos y espíritus para hacer el bien y para dañar.
Según Ma Memije, un padrino africano la “rayó” en Palo Mayombe por medio de muerto y tenía pacto con el diablo.
En esa misma entrevista, contó que se movía entre el bien y el mal, ya que veía a Dios y al diablo como a sus padres y era capaz de trabajar con ambos.
La bruja Ma Memije aseguró que entre sus clientes tenía a pastores, creyentes católicos, sacerdotes, un obispo, políticos, funcionarios de gobierno, “gente grande, gente poderosa”.
Reveló que además de lectura de tarot, limpias, amarres y hechicerías, también realizaba trabajos de destrucción de personas.
“Si me piden que mate a alguien, primero tengo que ver qué hizo esa persona, tengo que checar bien si algo le hicieron y si no… yo no hago el trabajo”, explicó.
Un mes antes de su asesinato, transmitió en vivo un ritual de destrucción de persona en medio de una noche lluviosa.
Aunque ya era una figura conocida entre los creyentes de la brujería, la popularidad de Ma Memije se generalizó en septiembre de 2017.
La bruja instaló un altar al demonio afuera de su casa y sala de consultas, sobre el viejo libramiento a Tixtla.
La estatua del demonio indignó a los fieles católicos, quienes hicieron una procesión desde la iglesia de San Mateo, rociaron agua bendita, rezaron y cantaron alabanzas hasta llegar frente de la casa de Ma Memije, donde oficiaron una misa y colocaron una imagen de San Miguel Arcángel.
Apenas el 29 de mayo, 32 días antes de su asesinato, la bruja Ma Memije denunció públicamente que recibió amenazas de muerte y agresiones físicas, de las que responsabilizó a una bruja que participa en programas de TvAzteca.
“Ya basta de intimidar porque se creen influyentes por una televisora que los respalda (…), ya basta de amenazar (…), están amenazándome de muerte”, publicó en su cuenta de Facebook.
En una entrevista con una agencia digital, contó que ese 29 de mayo una pareja se metió al patio de su casa y la atacó a pedradas.
También comentó que recibió amenazas vía Facebook, pero dijo que no se dejaría intimidar, pues confiaba en la protección del demonio.
“No voy a rajarme, yo soy 100 por ciento del diablo y soy su hija predilecta”, sentenció.
Ma Memije presumió que gracias a su intervención “levantó” a personas que estaban a punto de morir y curó enfermos.
Por estos logros, dijo que su fama trascendió fronteras y en su sala de consultas recibió clientes de otros países, como Colombia, Chile, Argentina e Italia.
“Es un honor y me siento muy orgullosa por lo que soy, una bruja”, expresó.

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