Tras grabar “narco video”, dos policías auxiliares escapan de sus captores y desmienten sus declaraciones

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Denuncian que fueron torturados, amenazados y forzados a inhalar cocaína para no titubear al momento de hablar
Deslindan a los hermanos Montufar de crímenes en Tierra Caliente
Dos elementos de la Policía Auxiliar del Estado desmintieron las declaraciones incriminatorias difundidas a través de un video clandestino, en él que se les muestra de rodillas, sometidos ante hombres armados, a los que confiesan que son autores materiales de los asesinatos cometidos en contra de tres políticos oriundos de la Tierra Caliente.
Semei Aldama Francisco y Adrián Santiago González, son dos elementos de la Policía Auxiliar, que la tarde del viernes 31 de mayo protagonizaron una conferencia de prensa para desmentir sus propias declaraciones, en el sentido de que eran los responsables directos del asesinato cometido en contra del ex diputado local del PRD, Elí Camacho Goicochea; del secretario general del Ayuntamiento de Coyuca de Catalán, Simón Gama y del medico Alejo Montesdeoca.
En el video, los dos policías auxiliares se identifican como soldado policía militar y soldado de infantería operativo.
Ellos señalaron a los hermanos Erit, Bonifacio y Saúl Hernández Montúfar, el primero se desempeña como delegado de la Secretaría de Gobernación federal en Guerrero, el segundo es director de la Policía Auxiliar Estatal y el tercero preside una asociación estatal de abogados.
La situación para ellos era muy clara; incriminaban a los hermanos Montúfar o los asesinaban antes de grabar el video.
Argumentan secuestro, tortura y amenaza
Semei Aldama es el primero en hablar sobre lo sucedido la noche del 27 de mayo, aproximadamente a las 19:45 horas.
“Una camioneta de color roja se estrelló contra el portón de donde nos encontrábamos dando seguridad a la vivienda, en la camioneta iban hombres fuertemente armados; estaban vestidos de militares y al llegar dijeron que eran del Ejercito mexicano y que levantáramos las manos”.
Continúa: “A mi me golpearon, me desarmaron, me vendaron los ojos y me subieron a una camioneta, enseguida me llevaron a una casa de seguridad, nunca supe donde era, pues todo el tiempo estuve vendado”.
Ya estando sometido, explica que se encontró con su compañero, Adrián Santiago González, quien había sido privado de la libertad antes de que el comando irrumpiera en la casa del finado Abel Montufar, ex alcalde de Coyuca de Catalán y ex candidato del PRI a la diputación del 9 distrito electoral.
Dijo ante diferentes medios de comunicación, que le comenzaron a preguntar cosas relacionadas con un asesinato del que no tenía conocimiento, para luego advertirle que tendría que adjudicárselo.
“Me dijeron que de todas maneras iban a grabar un video con nosotros, que iban a apuntarnos en una libreta todo lo que querían que dijéramos y luego me regresaron con el compañero. Nos obligaron a inhalar cocaína, nos dieron una cerveza, repasamos lo que habían escrito en la libreta para que a la hora el video no titubeáramos nada. Bajo la amenaza de que nos matarían es que se hizo ese video”.
Puntualiza: “Todo lo que se dijo es falso, por eso vengo a precisar mis palabras, a pedirle perdón a las personas que mencioné, deben saber que me estaban encañonando”.
Adrían Santiago González fue privado de la libertad antes que su compañero, lo que explica de la siguiente manera: “El 27 de mayo, a las 04:45 de la tarde yo pedí permiso para hacer una recarga y poner saldo a mi teléfono, al salir de la casa del señor Abel Montufar me percaté de que estaba parada una camioneta roja marca Tahoe, seguí caminando hacia donde iba a hacer mi recarga pero me interceptaron y me apuntaron con armas de fuego, para obligarme a detenerme”.
Relata que después de ser “levantado” fue cuestionado sobre las razones por las que cuidaba la casa de Abel Montufar y le señalaron que la propiedad estaría en manos ahora de José Pineda, supuesto líder del crimen organizado en la Tierra Caliente.
“Me agarraron, me golpearon, me vendaron y llevaron a una casa de seguridad. ya golpeado y amenazado pues les tuve que decir a todo que sí, lo que yo apreciaba en ese momento era mi vida”.
Posteriormente se grabó el video y se le dio la difusión correspondiente.
El escape
Semei Aldama retoma el hilo de la charla para explicar lo que pasó después de que se grabó el video inculpatorio.
“Nos vendaron nuevamente y nos subieron a un vehículo,  Nos subieron a una camioneta y nos llevaron a otra casa de seguridad, lugar en el que nos sentaron espalda con espalda y con los brazos entrelazados. Ahí nos dejaron amarrados y nos dijeron que permaneciéramos así, que no intentáramos nada y que iban a ir otras personas por nosotros”.
Sigue: “Escuchamos que encendieron la camioneta y esperamos hasta que en el lugar hubo un silencio total, después nos incorporamos como pudimos, hicimos varias maniobras para más o menos acomodados y con la boca nos desamarramos, luego salimos del lugar y caminamos entre los cerros, era ya muy de madrugada”.
Adrián continúa cuando su compañero hace una pausa: Caminamos por el monte, no sabíamos que hora era, tampoco teníamos idea de para donde darle, solo seguimos caminando, tratado de alejarnos lo más pronto que fuera”.
Caminando sin una dirección especifica llegaron a una comunidad llamada Valle del Sol,
perteneciente a Pungarabato, ahí los apoyó una familia que les dio de comer y regaló algunas prendas, pues las suyas estaban completamente cubiertas de sangre.
Solicitaron el apoyo de la Policía del Estado, la corporación los trasladó hacia Chilpancingo y después de presentar una denuncia penal por la privación de la libertad, la tortura y las amenazas, tras dialogar con su jefe, Bonifacio Montufar es que decidieron buscar a los medios de comunicación para desmentir el contenido del video.
Precisaron que la jornada del 27 de mayo, durante la irrupción en la casa de Abel Montúfar, el grupo de agresores mató al también policía auxiliar Emmanuel Martínez, cuyo cadáver se quedó en la propiedad.
Aunque de manera simultánea se exhibió al joven Cuauhtémoc Salgado Arroyo, hijo del ex dirigente del PRI Cuauhtémoc Salgad Romero, los policías auxiliares señalan que este no se encontraba en la casa al momento del asalto.
Sin embargo, admiten que lo vieron al menos un par de veces, cuando fue hasta la vivienda para recoger algunos retratos de Abel Montufar para trasladarlos a Chilpancingo.
Ambos policías auxiliares admiten que tienen miedo.
Los dos solicitan resguardo para evitar un atentado, pero también señalan que son de escasos recursos y que no tienen lugar donde refugiarse, por lo que no se irán de Guerrero.

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