En un ambiente de tensión generada por la división interna, la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) inició este jueves su XX Congreso estatal extraordinario, encaminado a nombrar a su nueva dirigencia.

Desde la mañana del jueves, los maestros disidentes afines al secretario general saliente, Ramos Reyes Guerrero se concentraron en las instalaciones del antiguo Cinema Jacarandas, el cual les fue prestado por el gobierno estatal.

Los trabajos del XX Congreso General de la CETEG se prolongarán hasta la noche del sábado 4 de marzo, para entonces, los grupos internos del magisterio disidente deberán tener una nueva dirigencia.

La jornada del jueves, hubo momentos de tensión derivados de la resistencia de permitir que el profesor Miguel Ángel Barón Venancio participara como consejero efectivo, bajo el argumento de que estaba expulsado de las filas de la CETEG.

El profesor Barón Venancio  rechazó ser parte del grupo de dirigentes expulsados, aunque admitió que por voluntad propia, él se alejó de la cartera de Finanzas del Comité Estatal de la coordinadora, porque era objeto de ataques constantes por parte de sus propios compañeros.

Barón consiguió que se le reconociera como consejero de región Centro, aunque la fracción cercana  al secretario general saliente, Ramos Reyes Guerrero se opuso siempre a permitir su participación.

Entrevistado por los medios, el profesor Ramos Reyes Guerrero señaló que está muy claro quiénes son los que no pueden participar en este Congreso de la CETEG por estar expulsados; Antonia Morales Vélez de la región Centro, Manuel Salvador Rosas Zuñiga de Zihuatanejo y Walter Emmanuel Añorve del puerto de Acapulco.

Ellos, de acuerdo con el líder saliente, durante los meses de mayor crispación, derivados del movimiento encaminado a reclamar la presentación con vida de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, desaparecidos en Iguala de la Independencia, incurrieron en acciones que dañaron al magisterio en particular, pero al movimiento en general.

Entre otras cosas, dijo que los tres expulsados recurrentemente tomaban la caseta de peaje de Palo Blanco, en la Autopista del Sol y boteaban sin dar cuentas a nadie, lo que generó malestar en la opinión pública.

Entrada la tarde, hubo empujones en la puerta del Cinema Jacarandas, ya que el profesor Barón Venancio intentó ingresar para hacer valida su postura, sin embargo los maestros afines a la dirigencia saliente se lo impidieron.

Los trabajos encaminados a renovar la dirigencia del magisterio disidente van a continuar este viernes y culminarán el sábado.

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