Salvador Rangel Mendoza, obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, aseguró que su teléfono celular se encuentra intervenido, derivado de sus diálogos con narcotraficantes.

«Estoy seguro de que se cuelgan de mi teléfono», precisó en enteevista monseñor Rangel Mendoza.

Señaló al gobierno del estado, podría ser el principal responsable de realizar ese tipo de operaciones, argumentando que nadie está más interesado ni tiene el poder económico para el desarrollo para la adquisición de equipo especializado.

Comentó que los diálogos que ha sostenido con líderes del narcotraficantes, han sido esporádicos y personales, en momentos de suma importancia y en cumplimiento a sus actividades pastorales y sin llamadas telefónicas.

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