En Tepozcuautla, Ahuihuiyuco y Tetitlán solo quedan muy pocas familias

La mayoría de los pobladores ante la amenaza del crimen organizado    

Organismos independientes de Derechos Humanos confirmaron el desplazamiento de cientos de familias en las comunidades de Tepozcuautla, Ahuihuiyuco y Tetitlán de la Lima, pertenecientes al municipio de Chilapa de Alvarez, a consecuencia de la violencia generada por la confrontación entre dos grupos del crimen organizado; “Rojos” y “Ardillos”  

El Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón, que coordina Manuel Olivares Hernández y el colectivo Siempre Vivos, que representa el profesor José Díaz Navarro realizaron un recorrido por las localidades de referencia, para dar cuenta de la situación que ahí prevalece.

La conclusión de lo observado, para los representantes de las organizaciones es de una verdadera contingencia humanitaria, que debe atenderse por parte de los tres niveles de gobierno.

Manuel Olivares confirmó que la amenaza -cuya autenticidad no se confirmó-, en el sentido de que un grupo de la delincuencia organizada se trasladaría para matar a quienes no abandonaran dichas comunidades durante la jornada el viernes 9 de junio, provocó que durante el miércoles 7 y jueves 8, decenas de familias abandonaran sus casas, dejando en muchos casos el patrimonio de vidas completas.

“Muchos se fueron y dejaron sus casas, tierras, animales, enseres domésticos e instrumentos de labranza”, aseveró el dirigente.

Solo las iglesias permanecen abiertas

En el inicio de la semana, dos cuerpos desmembrados fueron tirados en la entrada de Ahuihiyuco, cerca de los restos, supuestos delincuentes dejaron una cartulina con la advertencia de que los pobladores debían abandonar los tres pueblos de referencia, pues los que se quedaran serían asesinados.

José Díaz Navarro, vocero del colectivo “Siempre Vivos” explicó que durante la visita  se encontraron centros de Salud,  Clínicas, escuelas y casi todas las casas cerradas.

“Lo único que encontramos abierto en las tres comunidades fueron las iglesias”, remató.

En la revisión de este viernes 9 de junio, los activistas detectaron datos que generan preocupación, como el hecho de que de mil 036 habitantes que integran la población de Tepozcuautla, quienes estaban asentados en 235 viviendas, de acuerdo al último censo de población, que tenían una equivalencia de 400 familias, ahora solo quedan alrededor de 20 familias en el lugar.

El resto de los pobladores se salieron ante la amenaza de ser asesinados, principalmente por la advertencia hecha en el inicio de la semana.

En Ahuihuiyuco había mil 320 habitantes en 361 viviendas, pero casi todas las familias han abandonado la localidad, solo quedan algunas familias que solicitan seguridad del Estado,  no solo para su comunidad sino para todas las de los alrededores.

En ambos pueblos, la constante es avanzar en calles con la mayoría de las puertas cerradas.

En Tetitlán de las Limas es donde más gente  se ve por las calles, ahí viven alrededor de  105 personas en 31 viviendas, la mayoría de los habitantes, al arribar el contingente de las dos organizaciones estaba realizando sus faenas en el campo.

Piden garantías

Aunque en las inmediaciones hay presencia militar y policiaca, los activistas dijeron que entre los lugareños prevalece la desconfianza y el miedo.

Manuel Olivares sostuvo que el gobierno no da  la atención que requiere el fenómeno del desplazamiento a causa de la actuación de la delincuencia organizada, ya que solamente se ha dedicado a acompañar a las familias en su salida, dejando que cada una de ellas busque refugio o acomodo como mejor pueda, ya sea con familiares o amigos.

Sin embargo, reprochó que no  existe interés por solucionar el problema de fondo y con las familias, de manera colectiva, lo que implica brindar todos los apoyos acordes a los estándares internacionales en materia de desplazamiento forzado.

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