Chilpancingo, 01 de junio.- El obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza se abstuvo de opinar acerca del video que protagonizó el fiscal general del estado, Javier Olea Peláez, en el cual acusa al diputado local priista Saúl Beltrán Orozco, de ser el líder del grupo delincuencial de «Los Tequileros».

Este jueves, al ser cuestionado sobre esas declaraciones de Olea Peláez, Rangel Mendoza explicó que ha insistido abiertamente acerca del grave problema de corrupción en la entidad, sin embargo, eso molesta la clase política.

«Se molestaron conmigo porque yo decía que había corrupción aquí en Guerrero, y precisamente este señor Olea fue el que declaró que en México todos los funcionarios eran honrados», precisó.

¿Se puede hablar de complicidad entre el fiscal y Beltran Orozco? -preguntó un reportero- a lo cual el prelado de la iglesia católica respondió: «No le puedo decir, yo lo que decía es que la corrupción donde quiera se da, siempre he dicho que para limpiar al enfermo, hay que reconocer primero la enfermedad».

Desde su llegada al obispado de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Rangel Mendoza se ha caracterizado por promover el diálogo entre las autoridades de gobierno y los distintos grupos delincuenciales, para efecto de disminuir la violencia en la entidad.

En relación a esos diálogos, manifestó que no se ha reunido con Los Tequileros, por ser un territorio que está fuera de su jurisdicción, pues la Diócesis de Altamirano, está en manos de monseñor Máximino Martínez Miranda.

«Debemos confiar en dios, en nosotros mismos y empoderarnos como sociedad civil, además de apegarnos a la verdad», recomendó Rangel Mendoza a los feligreses.

El video que circuló este miércoles en medios nacionales, fue grabado aproximadamente el 12 de mayo pasado, durante una reunión que sostuvo el fiscal general Javier Olea con pobladores de San Miguel Totolapan, en la que señala al diputado como un líder delincuencial, al cual no puede detener porque tiene fuero constitucional.

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