El ex secretario de Salud del Gobierno de Guerrero, Lázaro Mazón Alonso sostuvo que la inestabilidad política generada por el caso Ayotzinapa, en septiembre de 2014, propició que se interrumpiera la puesta en marcha del área de quemados del Hospital General de Chilpancingo.

Mazón Alonso recordó que en marzo de 2012, el ex gobernador Angel Aguirre Rivero reinauguró las instalaciones del Hospital General Raymundo Abarca Alarcón, que del centro de la ciudad se reubicó en el punto conocido como Tierras Prietas, en la salida norte de Chilpancingo.

Recordó que más adelante, el equipo necesario en el área de referencia fue aportado por la Fundación Michou y Mau, pero que hacía falta equipo especializado para que todo el equipo se operara adecuadamente.

En ese tiempo se comenzó a trabajar en la capacitación de personal, por lo que se hizo contacto con instituciones de Houston Texas para concretar dicho proceso, en el que también apoyaría Michou y Mau.

Sin embargo, se registraron ataques de grupos de delincuentes contra los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, el 26 de septiembre de 2014, en Iguala de la Independencia y se generó un periodo de inestabilidad política.

Mazón Alonso fue acusado de ejercer una relación de padrinazgo sobre el ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, lo que representó una presión política que no resistió el ex gobernador Aguirre Rivero, que le solicitó

la renuncia para disminuir un poco la tensión social.

Cuando salió del cargo, dijo que había las condiciones para enviar un equipo humano para capacitarse y poner a trabajar plenamente el área de quemados, sin embargo, quienes le sucedieron en el cargo ya no le dieron seguimiento al tema.

El 26 de octubre de 2014, Aguirre Rivero dejó el gobierno estatal y el área de referencia no fue atendida, situación que desde la perspectiva de Mazón Alonso resulta lamentable.

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