Los alcaldes no impulsan actividades de saneamiento

El río Huacapa es uno de los cuerpos de agua más importantes de la región Centro del estado, también un foco de infección que alcanza los 60 kilómetros de largo y que atraviesa 180 comunidades ubicadas en tres municipios; Chilpancingo, Mochitlán y Quechultenango.

Angela Memije Alarcón, coordinadora del Comité de Cuenca del Río Huacapa-Río Azul, así como integrante del Consejo de Cuenca del Pacífico, informó que hace poco la Secretaría de Salud (Ssa) entregó los resultados de unos estudios realizados a dicho cuerpo de agua, el resultado es que se debe generar una alerta a la ciudadanía para evitar que sufra complicaciones por los altos niveles de contaminación.

En entrevista, Memije Alarcón explicó que el manantial ubicado en la Sierra de Omiltemi abastece a dos cuencas: la del Pacífico y la del Balsas.
El agua que brota de Omiltemi entra en la Cueva del Borrego y ahí se divide en dos brazos subterráneos, uno va a dar a la comunidad de Amojileca y el otro hacia Zumpango.
El río Huacapa nace en la cueva de El Arenal, en Amojileca y su escurrimiento se extiende por más de 60 kilómetros, atravesando los municipios de Chilpancingo, Mochitlán y Quechultenango, para después integrarse al río Omitlán. 

Memije Alarcón indicó que la cuenca Huacapa-Río Azul atraviesa más de 180 comunidades, las cuales se encuentran en riesgo por los niveles de polución del agua. 

La activista ambiental respalda su afirmación en un muestreo realizado recientemente por la SSA, el cual fue solicitado por ella misma el 18 de diciembre del año pasado.

Aunque estos estudios deberían realizarse al menos cada cuatro meses, habían pasado ocho años sin que la autoridad revisará los niveles de contaminación.
 
El 08 de marzo, la SSA le entregó los resultados del muestreo que se realizó en la parte alta, media y baja de la cuenca. 

«Cuando vimos los resultados nos preocupamos mucho. Es muy, pero muy urgente que las autoridades realicen acciones para atender la contaminación del agua de la microcuenca, porque sus niveles están muy fuera de la norma», anotó.

Chilpancingo es el municipio que contamina más la microcuenca. Los escurrimientos de las barrancas que no están canalizadas a los colectores marginales caen directamente al cauce del río Huacapa, emitiendo malos olores y bacterias que van a dar al aire y son respiradas por la gente.

A esto se suma la basura que los capitalinos arrojan diariamente en la vía pública e incluso, directamente al encauzamiento. 

Pero lo peor es el rastro municipal. De acuerdo con la maestra Ángela Memije Alarcón, el matadero contamina 400 veces más que toda la población de Chilpancingo.

Aunque el rastro municipal solo sacrifica 15 reses al día, genera una gran cantidad de residuos que van a dar directamente al río Huacapa, casi mil litros de sangre, visceras, estiércol y más desechos que implica el destazamiento del ganado. 

La causa es la falta de una planta de tratamiento especial para el rastro. 

Al final, todo llega al Huacapa y escurre hasta el Río Azul, lugar que es visitado cada fin de semana y en puentes vacacionales por cientos de personas que comen y se bañan ahí, sin saber que sus aguas cristalinas albergan losdesechos del rastro de Chilpancingo. 

«¿Cuántos de nosotros no pudimos ir a otros lugares a vacacionar en Semana Santa y nos quedamos aquí?, ¿Y a dónde fuimos?, ¡Pues a Santa Fé, al Borbollón, a Los Manantiales!, ¡y toda esa Cuenca está contaminada!», expuso. 

Pero no hace falta ir al Río Azul para estar expuesto a la contaminación. En Chilpancingo, donde escasea el agua, el servicio de pipas es altamente solicitado. 

Sin embargo, la mayoría de los usuarios no verifican la zona de la que acarrean el agua, la cual puede estar contaminada por los escurrimiento del río Huacapa. 

«Las pipas toman agua de Petaquillas, inclusive de aquí del cauce del Huacapa, la que está un poquito menos contaminada es la de la colonia Galeana, que hay pozos en las casas y de ahí nos están vendiendo agua en pipa. Pero estamos consumiendo agua contaminada, la cloran, es cierto, pero no es suficiente», advirtió. 

Dudar hasta del agua embotellada

Incluso es dudosa la calidad del agua purificada que se vende en garrafón. «A veces por querer ahorrarnos unos pesos consumimos agua que nos venden hasta en 7, 8, 9 o 10 pesos el garrafón, pero esa agua no está suficientementepurificada para el consumo», afirmó Ángela Memije.

La coordinadora del Comité de Cuenca del Río Huacapa-Río Azul e integrante del Consejo de Cuenca del Pacífico expuso los resultados del muestreo del agua ante las autoridades municipales de Chilpancingo, Quechultenango y Mochitlán durante la 40 reunión del Comité de Cuenca, el pasado 08 de marzo.

Los municipios, sin acciones al respecto

Una semana después de conocer los resultados de la muestra, la profesora Memije se reunió con el alcalde capitalino, Jesus Tejeda Vargas, a quien le solicitó que convocara a una reunión urgente con sus similares de Mochitlan y Quechultenango, para atender juntos la contingencia.

La labor de los gobiernos municipales, apunta Ángela Memije, debe ser coordinar a sus áreas de salud, ecología y comunicación para implementar estrategias que reviertan los niveles de contaminación, atender el brote de enfermedadesinfecciosas que puedan surgir a causa de la polución de la microcuenca y alertar a la población para que adopte medidas preventivas. 

«Toda la contaminación está a flor de tierra y por eso es muy importante que las autoridades tomen su responsabilidad. También los ciudadanos debemos de tomar un poco de más conciencia, hacer lo que nos corresponde, no tirar desechos, estar muy atentos y participar, porque si no participamos, si no presionamos a las autoridades para que se hagan acciones que mejoren el ambiente, van a seguir las cosas así», sentenció.

 

 

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