Acapulco, Gro.- Los efectos del huracán “Bud”, provocó oleaje elevado y causó daños en 38 restaurantes, dos salones de fiesta y seis hoteles en Pie de la Cuesta, al poniente del puerto de Acapulco.
En la franja de arena al menos unas 50 palmeras de cocos quedaron desenterradas y otras cayeron a la playa. Los postes de luz que se habían colocado para alumbrar la zona de playa para los turistas todos fueron arrasados por la fuerza del oleaje que golpea los más de 200 negocios.
Autoridades de Protección Civil del gobierno estatal y municipal, así como otras instancias de gubernamentales del municipio realizaron acciones de apoyo a los restauranteros y propietarios de negocios.
“Nos preocupamos mucho, cuando empezamos a ver que a las cabañas empezaba a llegar el mar con mucha fuerza y empezó a tirar las cabañas. Nosotros estábamos en una campaña de limpieza porque estamos tratando de obtener la bandera azul, pero ya no se inició la campaña.
“Aquí el grado de afectación son pérdidas materiales cuantiosas, algunos perdieron su alberca y otros en sus restaurantes los barandales, la fechada que los destruyó el oleaje. Afectados somos 38 restaurantes, seis hoteles y dos centros de eventos”, dijo María Nelly Mejía Cienfuegos, presidente de la Unión de Propietarios de la Zona Turística de Pie de la Cuesta.
Dijo que la mañana del domingo el oleaje empezó a golpear la franja de arena de más de 200 negocios de comida y hospedaje establecidos en la franja de playa al poniente del puerto de Acapulco.
Mientras tanto la Coordinación General de Protección Civil y Bomberos, junto con varias dependencias, como Bomberos, Zonatur, Saneamiento Básico, y otras realizan trabajos en apoyo a los afectados por el oleaje, luego de las lluvias que se han presentado en estos días en el puerto.
Son más de 150 elementos de diferentes corporaciones, maquinaria y equipo manual con lo que realizan trabajos de limpieza de restaurantes, hoteles y salones de fiestas, por la afectación de la entrada de arena del mar.
Se espera que para el día de hoy por la tarde noche mejore el clima y con ello el oleaje baje su intensidad, mientras se le pide a la población en general y a visitantes que tomen sus precauciones y no ingrese al mar.
En los restaurantes como “Cienfuegos”, “El Mango”, “Rocío”, “Las Palmas”, y el salón de fiestas “Eclipse”, entre otros los propietarios y personal del municipio y estado rellenan costales de arena para contener el oleaje.
Cabe mencionar que el pasado 2013, cuando los fenómenos naturales de Ingrid y Manuel golpearon el territorio guerrerense.
“Aquí en el poblado de Pie de la Cuesta, cuando el huracán Ingrid y Manuel, el oleaje era tan fuerte que golpeaba la zona de playa que llegó hasta el panteón, y hasta algunas cajas andaban flotando en el mar.
“Ahora esperamos que no llegue a tanto, pero si ha causado muchos destrozos ya”; contó la restaurantera, María Nelly Mejía.

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